viernes, 12 de agosto de 2016

Mantra


Colgar la pierna por encima del brazo del sillón siempre me relajó. Me daba la sensación de que conservaba aún parte de esa rebeldía juvenil que me invitaba a hacerlo sólo porque mi padre decía que iba a romperlo, que ya no se hacían muebles como los de antes y se jodían, tal cual, a la mínima. Que si no podía sentarme como es debido, ya puestos, que me sentara en el suelo, como los moros, y podría poner los pies donde me saliera de los huevos. Que, sentado en esa postura, con toda la espalda arqueada y forzada artificialmente, me iba a salir chepa e iba a estar cojonudo, con esa tripa y con chepa.  Por eso me gustaba, porque a mi padre le llevaban los demonios y eso molaba.

Colgar la pierna por encima del brazo del sillón me ayudaba a concentrarme.  Era coger la posturita y perderme en ensoñaciones, en mundos imaginarios donde sorprender a todos esos que me menospreciaban a diario. Imaginaba conversaciones en las que daba respuestas secas e ingeniosas a comentarios hirientes que dejaban helado a mi interlocutor; hacía gala de tal superioridad física que, mi sola presencia, turbaba a todas las chicas que me observaban con arrobo; mostraba una solvencia intelectual que me convertía en el tema monográfico de la sala de profesores y, no sólo porque lo dijera mi abuela, era guapo, muy guapo.

Colgar la pierna por encima del brazo del sillón y verla balancearse cadenciosamente era un ejercicio de reafirmación personal y autonomía. En contra de quienes decían que no podía hacerlo, en contra de quienes me miraban sin verme, como a un mueble más, en contra de los que solo me hacían objeto de su desdén y profundo desprecio, en contra, incluso, de la propia naturaleza y la dictadura de sus leyes implacables, ahí estaba yo; había colgado la pierna por encima del brazo del sillón y no había pasado nada, el mundo seguía girando en la misma dirección, con la misma fuerza y velocidad y yo sonreía con satisfacción.

Colgar la pierna por encima del brazo del sillón era una de las pocas acciones libres que podía permitirme. Me suponía un gran esfuerzo, tanto para ponerla como para quitarla pero, luego, esclavo de la monotonía inmóvil de mi silla de ruedas, me recordaba que seguía vivo, que aún estaba aquí y tenía mucha guerra que dar.




jueves, 11 de agosto de 2016

El Analista Sarcástico de Medios en verano


Rajoy gana tiempo y sigue sin aclarar si irá a la investidura
Es el diputado el que elige al presidente y es el presidente el que quiere que sean los diputados el presidente”, afirmó contundentemente Rajoy quien, a la pregunta de qué había querido decir, añadió: “y yo qué sé, coño ya...”. Mientras, entre bambalinas, Viri le hacía gestos ostensibles señalándose el reloj, como diciendo: “Vamos, Mariano, que ya verás tú el atascazo que vamos a pillar en la carretera de La Coruña”

Varios imputados del PP decidirán sobre el acuerdo con Ciudadanos
A la pregunta de si el PP, esta vez sí, va a tomar medidas contra la corrupción, las respuestas tipo serán: a) la pelota está en el tejado del PSOE  b) Ese partido imputado del que usted me habla... c) La recuperación económica española está asombrando al mundo  d) Pikachu

Podemos contra Rivera por “apoyar al partido más corrupto de la democracia”
El líder de Cuñadanos, en otro de sus arabescos dialécticos, dirá que, si no se cumplen sus 6 condiciones, jamás, nunca, en ningún caso, de ninguna manera, absolutamente no, ..., a lo mejor, es posible, quizá, casi seguro que apoyen a Rajoy por responsabilidad y sentido de estado (y alguna vicepresidencia).

El PSOE insiste en que mantendrá su “no” a la investidura de Rajoy pase lo que pase
A pesar de las opiniones en contra de algunos pesos pesados (y pasados) del partido, nadie espera que aparezca una cabeza de caballo en la cama de Pedro Sánchez. Lo que no descartan es que aparezca la cabeza de Pedro Sánchez en la cuadra del caballo (sea quien sea el caballo).

El 31% de los dependientes con derecho a ayudas aún no las ha recibido
Busco esto, entre otras cosas, en las condiciones que ha puesto Rivera a Rajoy y no lo encuentro; debo tenerlo delante y, como estoy cegato perdido, no lo veo.

Clinton lanza una plataforma para captar a republicanos descontentos con Trump
Dirigentes republicanos se apuntan en masa a la plataforma de discrepantes y Trump sugiere a la Asociación Nacional del Rifle dónde puede hacer sus prácticas de tiro.  Insisto porque es cierto: Me da auténtico pánico la América profunda.

Los primeros pobladores de America llegaron en balsa
Y, desde los primeros, todos los demás.  Salvo Trump que se materializó allí por generación espontánea.

Paella y Beatles en la fiesta de verano de Puigdemont en casa de Pilar Rahola
Mientras John Lennon se revolvía en su tumba, el resto de catalanes se arrancó por Def Con Dos y su mítica “La culpa de todo la tiene Yoko Ono”.

Mireia Belmonte gana el oro en los 200 mariposa
Estando como está la prensa deportiva española, lampando por falta de medallas, la victoria de Mireia acapara las portadas hasta de las Páginas Amarillas.  Qué mala es la necesidad...

El agua de una piscina olímpica se vuelve verde y nadie sabe por qué
Decían que el producto ese que teñía el agua cuando alguien se meaba en la piscina no existía, que era una leyenda urbana; mira tú si existe.

Un superviviente del accidente de avión de Dubai gana un millón en la lotería
Diréis que es un tío con mucha suerte pero, al lado de Carlos Fabra, es un mindundi con 15 minutos de gloria. Nada más.



miércoles, 10 de agosto de 2016

Fui a comprar flores


Fui a comprar flores, como cada viernes. Me gustaba tener flores naturales en casa y, durante la larga época en que vivió mi gato, no podía; se las comía e iba dejando vomitonas por toda la casa. Ahora me estaba resarciendo, todos los viernes entraba por la puerta con un ramo y mi mujer no oponía resistencia.

Fui a comprar flores, como cada viernes, pero no lo hice. Al entrar por la puerta de la floristería percibí un olor extraño, desagradable; la vendedora habitual, Mercedes, creo que se llama, no estaba y una señora oronda con cara de perro pekinés cabreado deambulaba tras el mostrador, ejerciendo su tiranía como la Reina de Corazones de Alicia, cortando cabezas, con la diferencia de que no eran cabezas las víctimas de sus tijeras voraces, eran flores. Las cortaba al ras del cáliz, dejándolas inútiles para cualquier composición al uso; las cogía, miraba con desdén, y tiraba una tras otra a la papelera.  Indignado y dolido le pregunté por qué hacía eso y ella, sorprendida como si le hubiera preguntado por qué amanece, respondió que se habían portado mal.

Con la certeza del trastorno mental de esa mujer desconocida, abandoné la tienda con las manos vacías haciendo memoria del barrio, pero no recordaba ninguna otra floristería.  Por un instante, me invadió la inquietud ¿Y si la chica que yo llamaba Mercedes, cuyo paradero desconocía, había corrido la misma suerte que las flores? Di la vuelta sobre mis pasos y regresé a la tienda. La Reina de Corazones levantó un segundo la mirada y volvió a su floricidio sin darme importancia, sólo era el tipo ese que preguntaba lo obvio.

Me armé de valor, acerqué a ella y, tras tragar saliva dos veces, pregunté: -Buenas tardes, ¿no está la chica que había antes? Mercedes, creo que se llama-  -No, ya no- contestó lacónica y siguió a lo suyo. -¿Cómo que ya no?- Insistí preocupado.  La Reina de Corazones, con un gesto de fastidio que afeó aún más el rictus que usaba como boca, me señaló el invernadero con la barbilla sin dejar de decapitar, en este caso, crisantemos.

Volví mis pasos hacia el invernadero y, con mucho respeto, por no decir miedo, abrí la puerta y me asomé.  Cuando mis ojos se acostumbraron a la luz especial que creaba su atmósfera, descubrí una vegetación de exhuberancia desatada que emanaba una mezcla de aromas entre embriagadora y empalagosa. En el suelo, en un hueco que quedaba a la izquierda, asomaban dos pies inmóviles mujer.  Corrí hacia ellos y la naturaleza no me defraudó: Los pies iban seguidos de dos piernas embutidas en unos pantalones vaqueros, a continuación, un culo inerte hacía de nexo con un tronco que, como es lógico, continuaba en su parte superior en dos brazos a ambos lados, que finalizaban con unas manos que me resultaban familiares. Volviendo a los hombros, éstos conducían al cuello, del que salía... ¡Nada!  ¡No había cabeza!

El instinto me hizo mirar con recelo a la Reina de Corazones quien, tijeras de podar en mano, venía hacia mí. ¡¡Venía a por mí!!  Reaccioné lo más rápido que pude, cerré de un portazo el invernadero y atranqué la puerta desde dentro con una pesada jardinera.  Ella, al ver que no podía acceder por ahí, buscó una ventana abierta por la que entrar pero yo, de modo implacable, ya las había ido cerrando una tras otra.  No se le puede negar que fue contumaz hasta el agobio porque, lejos de rendirse, fue golpeando con las pesadas tijeras los cristales, uno por uno, buscando un punto de debilidad por el que poder entrar.  Afortunadamente, no eran cristales, eran resistentes paneles de metacrilato que soportaban sin ningún estrés cada golpe recibido.  Todos menos uno.  Un chasquido sordo y los trozos de plástico trasparente cayendo al suelo, consiguieron que me bajara de golpe toda la sangre a los pies y, mareado, empleé mis últimas fuerzas en meterme entre el follaje buscando pasar desapercibido mimetizándome con la vegetación.

No me podía mover pero traté de permanecer aún más quieto, me faltaba el aire pero contuve la respiración; oí como la Reina de Corazones, precedida por un “chas, chas, chas” de las tijeras en acción, pasaba de largo para, luego, inexplicablemente, volver y descubrirme hecho un ovillo en el suelo, envuelto en hojas, ramas y flores.

“Chas, chas, chas, chas, ...”. Con precisión quirúrgica fue cortando todas las ramas que me envolvían, poniendo especial cuidado en las que me aprisionaban el cuello cada vez más y comenzaban ya a cortar la piel por varios sitios.  Cambié el pavor por el alivió y ella, ayudándome a levantarme, mostró su placa y se presentó: “Brígida López, inspectora de homicidios botánicos...”




martes, 9 de agosto de 2016

La encuesta del ZIS


La credibilidad de los estudios demoscópicos está, a día de hoy, al mismo nivel que la de los adivinos televisivos y sólo un punto por encima de las predicciones económicas del Gobierno. Tampoco es cosa de echarse las manos a la cabeza, cualquier ser humano con más de diez neuronas activas sabe que los sondeos electorales no se hacen para conocer la intención de voto, su objetivo es marcar la tendencia hacia un determinado sentido del voto o contra alguna formación en concreto.

En cualquier caso, siempre es noticia (más aún en agosto, que estamos lampando) la publicación del conocido como Barómetro del ZIS, siendo “barómetro” porque mide la presión que los españoles sentimos sobre nuestras cabezas y Z.I.S. por la Zurrapa de Investigaciones Sociológicas que termina siendo.

Probablemente ya todos conocemos lo que publica en su último sondeo, realizado dos semanas después de las elecciones: Básicamente, todo sigue igual, décima arriba, décima abajo. El único factor que decantaría los resultados hacia una opción determinada sería un significativo aumento de la abstención que, cómo no, beneficiaría a los de siempre; esos que van a votar a toque de corneta después de misa.

Se nota que buena parte de la plantilla del ZIS estaba de vacaciones por el bouquet a cocina de becario que desprenden los datos, porque no elevan lo suficiente a Rajoy a los altares y porque hay elementos que preocupan y mucho a la ciudadanía que no han encontrado el lugar preponderante que requieren:

¿Cuántas medallas conseguiremos en los Juegos Olímpicos? ¿Y descartando las de carácter religioso?

¿Cuál es la ratio “rollo de papel higiénico/ciudadanos venezolanos” que hay a día de hoy?

(Aquí iría una pregunta relativa a la prensa del corazón pero, como no conozco el tema, me limito a sugerirlo en vacío)

¿Trata la prensa deportiva a Cristiano Ronaldo – Messi – Griezmann con la ecuanimidad, justicia y, sobre todo, relevancia que merecen?

¿Se ha roto ya España por la parte de Cataluña? ¿Y ahora? ¿Y ahora?

¿Quién es más fiable, las predicciones meteorológicas de la televisión o los cuñados?

¿Qué hay de cierto en los rumores del fichaje de Fernando Alonso por la escudería John Deere?

¿Cuándo nos venden un dentífrico que anuncia la “protección total de nuestros dientes” es que el que nos vendían antes sólo protegía parcialmente?

¿Sabe la señora del anuncio, que se queja amargamente de las manchitas blancas que aparecen siempre en la mampara de la ducha, que su hijo adolescente se la pela como un macaco?

¿Dónde puedo comprar una barra de pan normal y corriente, de las de antes?

He incluido sólo diez pero la cifra y variedad tienden a infinito.

A mí no me engañan, están publicando estas cosas que ya tenían enlatadas y preparadas para el consumo, en previsión de que en Río de Janeiro no nos comiéramos un colín, como está sucediendo. A otro perro con ese hueso...




lunes, 8 de agosto de 2016

Pioneros


La vida en la cueva era, a la vez, fácil y complicada. Si venía el sueño, se le acogía con cariño en el primer rincón tranquilo que encontrase; si apretaba el hambre, solo había que echarse a la boca el primer elemento comestible que hubiera a mano y a otra cosa; el tercer instinto primario se satisfacía en connivencia con la otra parte del disfrute pero tampoco solía ser complicado de resolver, un gesto y ya está. Y esa era la manera sencilla en la que pasaba la vida.  Lo complicado llegaba a la hora de entenderse con otros congéneres; no existían apenas palabras, si acaso, sonidos guturales acompañados de señales con el dedo que hacían de la comunicación un arcano en el que, a veces y por casualidad, se acertaba.  Locuácido, que así llamaremos a nuestro protagonista, necesitaba hablar con los demás, comunicarse, expresarles sus sentimientos y emociones pero no sabía cómo y se propuso intentarlo.

En la tribu ya hacía tiempo que lo miraban raro, cuando iban a cazar se separaba del grupo y, sin que nadie supiera cómo llevaba la pieza a abatir hacia ellos y, cuando de recolectar se trataba, se las apañaba para lograr los mejores frutos. Si el concepto de envidia se hubiera inventado, le mirarían con envidia y si existiese la admiración también le habrían admirado. En su caso, sólo le miraban raro.

Locuácido entendió antes que nadie que la capacidad para articular sonidos podía emplearse en pro de la deficiente comunicación y comenzó con los más sencillos. Los fonemas de las vocales eran lo más simple y, así, señaló el líquido que les daba la vida y abrió, cerró y volvió a abrir los labios: A U A, sonó, mientras señalaba el cauce del río. AUA, insistió mientras bebía con la mano y los demás le imitaron: AUA, AUA, AUA, ... Había comenzado el proceso de poner nombre a todas las cosas, el líquido que bebían se llamaba “aua”, ahora, sólo quedaba todo lo demás.

Otro elemento determinante en su vida y que había que bautizar urgentemente era el que les daba calor cuando hacía frío y, arrimando la comida cruda a las llamas, la hacía más fácil de ingerir y digerir. Se fijó en que, después de provocar la chispa chocando dos piedras, todos soplaban sobre la hierba seca para que prendiera rápidamente; El sonido “fu”, repetido parecía el apropiado pero, al soplar muchas veces, se le escapaba la saliva por las comisuras y, o la tragaba, o apagaba la incipiente llama, de modo que siguió el “fu, fu, fu”, de algo parecido al “go o glo o glu” que se hace al tragar y, simplificando les quedó “fu-go” para definir lo que, desde entonces, ha sido el fuego.

Trabajosamente, consiguió aprovechar las primeras sílabas articuladas por sus cachorros como “mama”, por la repetición, para denominar a la madre y “papa”, para el padre; en orden cronológico siguió el “tata” para los hermanos o tíos o el que estuviera cerca y, así sucesivamente.  Cuando algo le gustaba era “cha-chi” y cuando no, “yu-yu”; la comida fue “ñam”, orinar “pis”, pegar “zas” o romper “crac”...  Poco a poco, Locuácido fue dotándonos de un vocabulario básico que facilitó, y mucho, la comunicación con los demás que, a medida que se veía la utilidad de su trabajo, lo fueron imitando y, a su vez, creando nuevas protopalabras que fomentasen las relaciones entre individuos.

Pero Locuácido no sólo fue el padre primitivo del lenguaje, también tuvo una decisiva influencia en la formulación de conceptos, el último y más sofisticado que inventó fue el de “seguidor”, concretamente en la figura de su sobrino, a quien llamaremos Ususparino, quien debutó con éxito con el monosílabo “chof”, sonido que surgió del que hizo la cabeza de Locuácido cuando apoyó violentamente en ella una piedra de 140 kilos.  Fueron tiempos duros los de estos pioneros de la cultura.



domingo, 7 de agosto de 2016

El Analista Sarcástico de Medios en verano...


Rajoy, agotado por el “primer paso” para la investidura, se toma unos días de descanso
Si las negociaciones se alargan, ha pedido un bicicleta de esas con motor eléctrico.  ¿Gobierno? Quizá sí, quizá no, pero las eléctricas que no pierdan, que las puertas giratorias no se pagan solas.

Ciudadanos pide al PSOE que “mueva ficha” para permitir gobierno y evitar elecciones
El sector de los socialistas más reacio a apoyar a Rajoy, proponía responder con una rima fácil a “mover ficha”; no obstante, el sector moderado impuso un diplomático “ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio...”

Susana Díaz persigue tomar el poder en el PSOE sin primarias
Debo ser algo parecido al beso de la muerte, en cuanto me acerco un poco a un partido, aparece un dirigente dispuesto a “suicidarlo de éxito”. Voy a tener que fundar uno yo mismo.

Soria pide cobrar los 4.644 euros que le corresponden como ex ministro
Según cuentan, se ha percatado que los hoteles de lujo en el Caribe cuestan un dineral y, antes de irse, hay que pasar por caja. “Ya no se respeta nada”, mascullaba abandonando la Recepción con la Visa en carne viva.

Prisión provisional y sin fianza para el detenido por el incendio de La Palma
Si él argumenta que fue al quemar el papel higiénico que había usado tras ir al monte a vaciar las tripas, ¿cuando la Guardia Civil reconstruyó los hechos le dio un laxante o sólo le miraron a los ojos y sentenciaron: “Te vas a cagar, majete”?

Los mossos cortan el centro de Barcelona por una falsa alarma
¡Ja! En Madrid me gustaría verlos, suena una alarma cada 5 segundos y el 110% son falsas...

Otegui: “No hay tribunal ni estado ni guardia civil ni ejército español que impida que sea candidato”
¿Qué pretende el bueno de Arnaldo con esta fanfarronada? ¿Provocar para que le demuestren que sí y hacerse la víctima? ¿Recuperar fantasmas felizmente descartados en Euskadi? ¿Comprobar como Montoro es capaz de hacer mucha pupa sin apelar a medidas coercitivas?  No sé, quizá se ha pasado de frenada. Ahora bien, yo no pondría pegas a que se presentase, a lo mejor descubría su verdadero potencial electoral.

Trump se mofa de Cinton y la llama desequilibrada
No me extraña que el gremio de humoristas esté de uñas con él, eso no es competencia desleal, es abuso de posición dominante.

Un niño de once años roba y conduce un autobús sin que se enteren los pasajeros
Llama la atención que esas cosas puedan pasar en Alemania, el España llevamos 5 años gobernados por alguien con una edad mental de 8 y la gente le sigue votando.

Primera victoria del equipo olímpico de Refugiados
Esa es la segunda victoria, la primera ya fue poder estar allí.



sábado, 6 de agosto de 2016

La fotografía


Los pies de Maruja se sucedían vertiginosamente subiendo por la cuesta.  Llegaba tarde a darle la medicina al abuelo y, en esas circunstancias, no había pendiente que valiera, si tenía que darle la pastilla a las siete, tenía que dársela, daba igual de dónde viniera y lo que estuviese haciendo. Se había comprometido a hacerlo y su palabra era ley.

Jamás entendió por qué había tantas llaves en el manojo de casa de su abuelo y, con las prisas, siempre las prisas, no se había aprendido aún qué abría cada una. Aplicaba la tesis de que siempre sería la última y nunca fallaba.  Probó una tras otra hasta que una abrió, es decir, la última, pensó mientras sonreía para sus adentros volando por el pasillo hacia la cocina.

Algo llamó su atención en la pared que daba a la escalera y se detuvo en seco; la foto del abuelo, de cuando fue militar en Melilla parecía distinta pero ¿en qué? Todo estaba en su sitio: El falso paisaje del fondo pintado torpemente, la columna que hacía las veces de plinto donde el abuelo apoyaba descuidadamente el brazo, el uniforme recién planchado, las botas, cinturón y correajes relucientes, ... todo igual, tan antigua, tan sepia, tan entrañable y, sin embargo, parecía distinta. ¡Bah! Imaginaciones suyas, pensó.  El reloj del salón estaba dando las siete y había llegado a tiempo un día más.

De cualquier modo, la situación había mejorado mucho; había empezado el curso en la universidad y no podía atenderle por las mañanas, como hizo durante el verano, de manera que su madre y sus tíos habían contratado a una chica, recién graduada en enfermería, para que fuera unas horas y el hombre estuviera bien atendido. Maruja hizo memoria, era una muchacha simpática, Marta, se llamaba, y trataba muy bien al abuelo, cosa que el hombre en su sufrimiento, agradecía sonriendo con los ojos. La medicina de las siete de la tarde era responsabilidad suya y tampoco suponía demasiado esfuerzo, lo hacía con gusto.

Iban pasando los días y, cada uno al entrar en la casa del abuelo, la sensación extraña que le trasmitía la foto iba a más; hasta que una vez, cuando ya las tardes son más cortas, encendió la luz.  ¡En la foto que creía amarillenta por los años había colores, tímidos, medio desvaídos, levemente sugeridos en algunos puntos pero estaban ahí. Destacaba el color verde intenso que, decían, habían tenido de joven los ojos del abuelo, sí, fue un hombre muy atractivo.

Maruja se fue acostumbrando a encontrar cada día un nuevo matiz cromático en la foto que, bien entrado el invierno, había perdido todo vestigio sepia y lucía espléndida, trasmitiendo el vigor juvenil del abuelo en sus años mozos.  En la familia estaban muy extrañados y llamaron a un fotógrafo para que estudiara el fenómeno. No le encontró explicación.  Llamaron a un experto en ciencias ocultas. No le encontró explicación.  Llamaron al párroco, por si acaso era un milagro.  No le encontró explicación pero se quiso llevar la foto, a lo que la familia se negó en redondo.  Nadie sabía por qué pero la fotografía lucía cada día más esplendorosa.

A mediados de marzo, justo antes de la llegada de la primavera, Marta comunicó a la familia que se había salido trabajo en una residencia y que lo dejaba, habían sido unos meses muy agradables y había aprendido mucho pero, tal y como estaban las cosas, no se podía despreciar un trabajo y menos cuando se tiene necesidad de engordar el currículo.

Tres días después de la marcha de Marta, la fotografía volvió a recuperar su pátina amarillenta quedando, incluso, más ajada que antes de su colorista mejoría. ¿Y ahora, qué ha pasado? Preguntaron todos con auténtica extrañeza.  –Nada-, respondió Maruja con un punto de dulzura –el abuelo, que se había enamorado...-.



viernes, 5 de agosto de 2016

La maquinita del punto blanco


Me marea ese efecto óptico de la maquinita que nos ponen para averiguar si somos aptos para renovar el carné de conducir. Me refiero a esa en la que tienes que ir girando, a derecha e izquierda, una manivela para mantener un punto dentro de una hipotética carretera y que, cada vez que te sales, te sobresalta con un pitido estridente.  Eso, pizca más o menos, es lo que entiende Rajoy por negociar.

Porque el dichoso punto está fijo, no se mueve un milímetro, lo que se mueve es todo lo demás.  Ni Rajoy, ni el Partido Popular, se han tenido que desplazar a ninguna parte, el Scatergories es suyo y, si no te gusta, se convocan nuevas elecciones y ya está. Total, van mejorando su fórmula de intoxicación colectiva y en cada convocatoria sacan más diputados que en la anterior.

Veamos: El PP es tan de centro, tan de centro, que no hay riesgo de que en España surja un partido de ultraderecha, ya la tienen integrada. Algún cuñado con ganas de polémica dirá: “No tienes ni puta idea ¿y VOX, qué?” Amigos, VOX es un fake de conveniencia, es igual que los chulitos de playa que se colocan una camisa blanca para parecer más morenos; lo mismo. Decía que, si el PP es de extremo centro, Ciudadanos (el gráfico de la maquinita se desplaza hacia la derecha y parece que queda hueco por la izquierda) se posiciona en otro tipo de centro que se distingue del centro del PP porque está en el mismo sitio, defiende las mismas cosas pero es naranja en vez de azul (¿a que parece un lío? A los votantes también se lo parece).  Ahora, recordemos el punto PP no se mueve, el gráfico se mueve un poco a la izquierda y queda un huequecillo a la derecha para que el PSOE se haga ilusiones, crea que tiene espacio por ambos lados y se lance a derrotar al Punto matriz. La maquinita empieza a sacudir bocinazos a todo volumen (los medios de comunicación afines al PP, casi todos; algún expresidente con signos de senectud y ciertos barones y baronesas regionales con “otros” intereses) de modo que, el examinando, con el corazón saliéndosele por la boca, vuelve a tratar de conducir el sendero ya fijado alrededor del famoso punto mientras recupera las pulsaciones.  El gráfico muta en morado y se desplaza muy a la derecha, queda toda la aparente izquierda libre y el candidato de Podemos, pasando del punto blanco, trata de ir todo recto, por la izquierda, a campo través. Imposible, su trayectoria es ficticia, el sonido ensordecedor, el resto de candidatos se asoman a ver qué hace y él, resignado, disimula mientras vuelve a llevar el circuito hacia el punto porque, al fin y al cabo, lo que necesita es el carné de conducir.

En su despacho, dándole lametones clandestinos a su puro cubano, el líder anda henchido de autosatisfacción. Jamás hizo mejor inversión que la de dedicar algo de dinero negro a comprar la fábrica de maquinitas del psicotécnico.




jueves, 4 de agosto de 2016

Conversaciones (¿Hablan las estatuas entre ellas cuando no miramos?)

-Te lo digo en serio, no es normal este calor.

-Hombre, David, estar todo el día al sol tampoco ayuda.

-Sí, es una putada, pero llevo ya muchos años aquí y como este año, ninguno. Es insoportable, te lo juro.

-Es que, al ser tan blanco, te quemas enseguida.


-Pues imagínate si fuera negro, con el calor que atrae...

-Ahí tienes razón ¿No puedes ponerte algo de ropa de protección? Sería un alivio.

-Ya lo intenté, pero dijo el ayuntamiento que era una barbaridad, que así me pusieron y así tengo que seguir, que la gente no lo entendería, que les iban a llover las críticas, ...  ya sabes, excusas, excusas y más excusas. Aquí me gustaría ver al alcalde, no duraba ni cinco minutos.
-Yo no me puedo quejar, aquí sentado, a la sombra...

-¡Qué quieres que te diga, Antonio! Tampoco soportaría ese traje. Ni Juanín ni Juanón.

-Cómo sois los jóvenes. Yo ya tengo una edad, el metabolismo es más remolón y, a poco que se levante aire, me quedo helado.

-No sé, chico, sólo verte me agobia.

-Pues si te agobia verme a mí, mira a aquella chica, embutida en esas mallas tan apretadas.

-¿Las mallas sólo? No sé que les pasa a esas muchachas de las Indias Occidentales que tienen un conflicto insalvable con las tallas europeas. Mira lo levantadas que lleva las tetas, si parece que llevara un collarín...

-¿Indias Occidentales? ¡Ah! Te refieres a América

-Eso, es que no me acostumbro a llamarlo así. Estuvo fino el amigo Vespucio para que pusieran su nombre a todo un continente...  Da igual cómo se llame, se visten fatal.

-No seas intransigente, David. Cada quién se viste como le parece y ya está. Hay que respetar a todo el mundo.

-Eso es mentira, yo no puedo vestirme como me parezca, ni siquiera me dejan vestirme...

-Tú eres un caso especial pero eres la excepción.

-¡Qué jodío! como la gente no te señala al micronabo y se parte de risa... En serio, no sé en que pensaba Miguel Ángel cuando me lo hizo; con la de mármol que hay en las canteras de Carrara, se pone a racanear material con lo que no debe.

-Pero si no lo usas, qué más te da. Ni orinas ni tienes relaciones sexuales. No sabes las ventajas que tienes: Lo de ir al baño a cada poco es una molestia que no veas y lo del sexo está sobrevalorado.

-No me convences, Antonio. Además, tú tampoco meas y lo de follar... menos.

-¿Te suena de algo el concepto Próstata? Pues, que lo sepas, para posar las pasé canutas, me tenía que andar levantando cada diez minutos y luego vuelve a coger otra vez la dichosa posturita, y de lo otro, una vez que te has casado y tienes la obligación de procrear, pierde mucho encanto.

-Hablando de otra cosa, no sé tú pero tengo tentaciones de cargar la honda y apedrear a los japoneses que  vienen mirando el móvil como hipnotizados; llegan, me apuntan y zas, otro bicho imaginario al saco. En mis tiempos, por menos, los habían retostado en la hoguera.

-No son sólo los japoneses, es media humanidad. Yo creía que eran sólo los jóvenes y, qué va, esta mañana mismo se me ha subido encima un tío, que tendría sus buenos sesenta años, haciendo el tonto con el teléfono. Eso sí, le he dado el aviso a mis amigas las palomas y me lo han puesto de chupa de dómine. Je, je, ... todavía tengo influencia.

-Te voy a dejar, que vienen unos ingleses mamaos y, por las trazas que traen, van a intentar colocarme unas gafas el sol. Les han visto los carabinieri y me parece que nos vamos a reír.

-A ver si te hacen alguna foto y la cuelgan por ahí, tendrás que estar gracioso.

-Imagínate...

-Venga, ya hablamos, David.

-Un abrazo, Antonio.

miércoles, 3 de agosto de 2016

El Analista Sarcástico de Medios en verano...


Los “agujeros negros” de la Constitución permiten a Rajoy seguir en funciones de forma indefinida
A ver si todo esto no va a ser más que una argucia para perpetuarse en el poder. Por cierto, he mirado mi ejemplar de la Constitución y los únicos agujeros que tiene fueron los que hice yo cuando recorté las imágenes del escudo del pollo.

Rajoy ya alerta del riesgo de otras elecciones si el PSOE no cede
Albricias, estoy ya loco por saber si el invierno va a ser corto o largo...  ¡Vamos Phil! ¡Tú puedes!

Convergència se queda sin grupo propio por primera vez desde 1977
Teniendo en cuenta que ya no existe, a lo mejor es el Congreso el que se ha quedado sin Convergència.

Ciudadanos busca un candidato independiente para las elecciones gallegas
Rivera, majete, quien te entienda que te compre ¿Tú no estabas en contra de los independentistas?

Castilla-La Mancha tumba la ley de Cospedal que permitía despedir a las profesoras embarazadas
Ya sólo queda derogar el Derecho de Pernada para alcaldes peperos, el diezmo obligatorio para la Santa Madre Iglesia Católica y la esclavitud de los parados.

Obama, sobre Trump: “No está capacitado”
¿Alguien dudaba que; un individuo que tiñe su gato de rubio platino para ponérselo en la cabeza, hace apología del uso indiscriminado de armas y es racista, xenófobo y misógino entre otras muchas cosas; esté en condiciones de acceder al maletín nuclear? Qué miedito me da la América Profunda...

El empleo precario del sector turístico permite una fuerte caída del paro en julio
Visto lo visto, la ministra en disfunciones ha recogido una sugerencia, dictada al oído por la Virgen del Rocío, y va a cambiar la denominación de “desempleado/a” por la de “precamarero/a”.

El aumento de la temperatura global batió otro record en 2015
No me extraña, yo mismo tengo un globazo que estoy encendido...

Un cine de Madrid permitirá entrar con perros
Para hacer más “hogareña” la experiencia, durante el intermedio, además de ir al servicio, se podrá aprovechar para que el perro haga sus “cosas” mientras se saca la basura.

El 80 % de jóvenes dice haber visto a sus amigos conducir bebidos o drogados
El 20 % restante afirma que quien conducía era un unicornio.

Bruno Hortelano sólo participará en los 200 metros en Río
Y yo pregunto, vale que los españoles nunca hemos sido grandes velocistas pero ¿no puede correr por la pista como todo el mundo?




martes, 2 de agosto de 2016

¡¡DOMINAR EL MUNDO!!


El sabio loco paseaba nervioso por su laboratorio. La frase, para empezar, queda muy bien pero es mentira: En realidad no paseaba, en una sala de 3 x 3 metros no se puede pasear, todo lo más, bailotear y, si tiene esas dimensiones tampoco es un laboratorio, es un cuchitril lleno de aparatos que cubren las paredes del suelo al techo, de esos con lucecitas de colores y sonidos estridentes que dan un aire de modernidad a cualquier espacio; para completar la falacia, Federico tampoco era un sabio, estricto senso (signifique lo que signifique), vestía una bata blanca, o que fue blanca alguna vez, y experimentaba constantemente.  Como contrapartida, de lo que no había ninguna duda es de que estaba loco; no esos locos despistados y simpáticos de las películas, no, tenía tantas piezas sueltas que, cuando movía la cabeza, sonaba como un sonajero y una mala leche furibunda alimentaba la misantropía más enfermiza que los siglos hayan visto.

En lo que era calcado a los sabios locos de las películas era en su afán por dominar el mundo. Probablemente, este hobby procediera de una película de James Bond que vio de niño pero, como no podía acariciar un gato porque le daban alergia, se inclinó por inventar algo que postrara la humanidad a sus pies y se puso a la tarea con la entrega absoluta propia de los orates y la preocupación supina de una madre que recibía una importante cuota de desprecio para cada muestra de cariño, hasta que se cansó.  Dejó, toleró, permitió... alentó que Fede se instalara el trastero y dejara en paz a su familia, a los vecinos y a las visitas con su impertinencia y odio indisimulado.

Un taburete robado de un bar y una pizarra clásica, de las de escribir con tiza, eran las únicas concesiones NO tecnológicas que había permitido en su laboratorio y ambas amortizaron con creces su existencia. Pasó Federico tantas horas sentado o apoyado en el asiento redondo y duro de la banqueta, que su culo ya mostraba un rebaje de forma circular y plana similar al molde sobrevenido.  Consumía de media un paquete de tizas a la semana y, con una justificada concesión a esos seres inferiores que formaban la Humanidad, pedía junto con la comida pasando una nota manuscrita por debajo de la puerta.  Su madre, que ya no las leía porque sabía su contenido, dejaba periódicamente a la puerta su paquete semanal de tiza, dos paquetes de pan de molde y diferentes embutidos envasados al vacío para que “el bicho” se alimentara.  Cada vez que lo hacía, recordaba una gracieta que le contaba su abuelo: “Padre, que se ha caído el borrico al pozo.  Pues échale paja, que agua no le faltará...”. Sonreía mientras pensaba que lo mismo hacía ella.

Federico le había dado muchas vueltas a la cabeza, no literalmente, como la niña de El Exorcista, pero casi.  Debía encontrar la fórmula que le permitiese desquiciar a la humanidad y, por qué no, también a los animales, de modo que luego apareciera él como autor insensible y, mediante un chantaje de manual, iría conquistando parcelas de poder hasta que por fin consiguiera ¡DOMINAR EL MUNDO!

Probó a inventar un ingenioso adminículo que, situado en todas las latas de conserva alimentaria para, en teoría, facilitar su apertura, impidiera el acceso a su contenido. Grande fue su disgusto al comprobar que el “abrefácil” ya estaba inventado. La misma suerte corrió con intentos como las películas pirata que cuando las ves no las oyes y viceversa; las ruedas antipinchazos, los dulces para diabéticos, las lentillas de sol, la riñonera elegante, los perniciosos antivirus, los zumos de naranja envasados o el velcro quirúrgico. Nada, la maldad humana no conoce límites y, en todos los casos, se le habían adelantado.

Por casualidad, la historia está repleta de descubrimientos por casualidad, la inspiración le visitó una mañana. Estaba desgastando sus caderas contra el sufrido taburete cuando reflexionó sobre la herramienta más útil que tenía para hacer su “trabajo”: El silencio.  Le ayudaba a concentrarse y, a su amparo, sus pensamientos eran más nítidos y contundentes y, tenía que suceder, se le encendió la bombilla:  Inventaría algo que eliminara el silencio de nuestras vidas, un elemento que convirtiera la actividad más simple, el gesto más sencillo, el movimiento más imperceptible en una sucesión de sonidos desagradables al oído y al cerebro hasta que sus congéneres y, a la vez, acérrimos enemigos, llorasen de desesperación añorando un milisegundo de silencio.  Ese sería su legado.

Una mezcla de crujido, sin ser crujido; de silbido que no lo era; de leve chasquido que se percibía en kilómetros a la redonda sin el menor esfuerzo, le indicó que estaba listo para inundar la tierra con su obra y esperar acontecimientos. Había inventado el papel celofán con el que se envuelve cada objeto de uso diario y el ser humano conoció el sufrimiento.

domingo, 31 de julio de 2016

Podemos; be water, my friend


Sucede periódicamente, porque la naturaleza se ha encargado que así sea:  En cuanto llega el invierno, en los lugares proclives para ello, en el breve espacio de unos pocos días se congela todo el agua que está en contacto con el frío. Distintos ríos, arroyos, lagunas o pequeños acuíferos se solidifican en un bloque único, compacto, monolítico e intercomunicado que trasmite la sensación de que toda la tierra es hielo, todo el agua es hielo, hasta el cielo parece de un hielo que contagia y congela todo lo que toca o se le acerca pero no; bajo la superficie, de más o menos grosor, el agua sigue corriendo y la vida continúa, protegida eficazmente de las inclemencias exteriores.

El agua que sigue discurriendo bajo la capa congelada no tiene por qué ser limpia, aunque gran parte lo es; no tiene por qué ser pura, la pureza es algo que en la naturaleza, sencillamente, no existe; el agua que sigue discurriendo bajo la capa congelada es la misma que había antes de la glaciación, con sus defectos y sus virtudes, con su contaminación y sus pececillos. La de siempre.

Sucede también que, cuando la atmósfera comienza a templarse, el manto helado se debilita, fracciona, diluye y, salvo algunos rincones de umbría donde muestra una resistencia inútil y sólo tarda un poco más, acaba desapareciendo. También pasa que, del mismo modo que los seres que han hecho del hielo su hábitat natural, no hicieron ninguna fiesta para celebrarlo, el deshielo no va acompañado de señal de duelo alguna.  Ocurre sin más.

La naturaleza es sabia, ha tenido millones de años para aprender.  Así, no se concibe la eclosión de habitantes del hielo que desprecien y denuesten a los “seres cálidos” y tampoco se da que, cuando en el deshielo comienza su decadencia, reaccionen violentamente contra la vida que resurge tratando de arrastrarla en su caída sin darse cuenta que es un fenómeno cíclico y, al cabo de unos meses, se invertirá la tendencia y el hielo volverá a ser dominante, al menos en apariencia. No olvidemos que, de toda el agua que hay en el planeta, el hielo solamente supone alrededor de un 1%, el resto es agua líquida... o gaseosa.

En su momento, saludamos la aparición, asentamiento y consolidación de Podemos como una nueva forma de aprovechar los recursos, diferentes a lo acostumbrado, que el crudísimo invierno de la crisis puso ante nuestros ojos. Sembró de ilusión y ganas de cambio lo que no era más que un páramo inhóspito de hielo estéril, pero todo apunta a que el deshielo ha comenzado y es imparable.  Los que viven de sus recursos se niegan a reconocer esta realidad y se rebelan contra la naturaleza; reclaman su sitio y gritan a los cuatro vientos que es el tórrido verano cuando más se agradece la presencia de productos congelados.  No les falta razón pero tampoco estaría de más tener en cuenta que, por muy agradable que resulte, la congelación en verano es consecuencia de un proceso artificial que en su producción y mantenimiento, además, consume gran cantidad de energía que podría emplearse para objetivos menos fugaces.

Nadie duda que volverá el invierno con sus hielos y los aprendizajes adquiridos nos resultarán útiles pero, mientras tanto, be water, my friend...

sábado, 30 de julio de 2016

En el Cine Palacio ponen una de fantasmas

El Cine Palacio fue un edificio situado en el centro histórico de la ciudad española de GetafeEstaba situado en el número 5 de la calle Ramón y Cajal. Construido en estilo racionalista e inaugurado en 1935, fue la primera sala de cine estable de la ciudad de GetafeEl recinto, que podía albergar a 750 espectadores, cerró en la década de 1990, fue derribado en julio de 2016.



GOL, ponía, torpemente serigrafiado, en las bolsas de palomitas.  El del GOL era un concepto que no tenía nada que ver con el cine, si me apuras, era su peor enemigo o esa era la razón que esgrimía Lorenzo para no comerlas nunca pero, en compensación, la botella de Pepsi no la perdonaba.  Cuando se cortaba la película y encendían tímidamente las luces, el cartel de “Visite nuestro bar”, fijo en la pantalla, ya evocaba el burbujeo de la Pepsi en su paladar.

-¡Vaya rollo de película!- le espetó Ros, que añadió: -mira que me gustan poco las películas de catástrofes- A Ros, que se llamaba Rosendo pero le daba vergüenza decirlo, le gustaban mucho las películas de risa, insustanciales y entretenidas, pero detestaba cualquier tema que despertara su ansiedad y el cine de catástrofes le agobiaba especialmente. Ver gente que lo pasa mal sin encontrar cómo escapar de un edificio que se derrumba le producía un desagradable sudor frío que le corría desde la nuca por toda la espalda.  A Lorenzo, sin embargo, le excitaban esas emociones y ver sufrir a los protagonistas, le procuraba un tipo de placer que alguien podría confundir con sadismo, aunque no lo era, sabía que eran actores y, en realidad, no les pasaba nada.

-Hola chicos ¿Qué os pongo?- Preguntó el camarero para quien esos dos chicos eran como de la familia.
-Yo quiero una Pepsi- Pidió Lorenzo, fiel a sus costumbres.
-A mí me pones una palomitas y un Trina­.- Replicó Ros
-¿De naranja?- Se aseguró el camarero
-Claro, si es Trina, es Trina ranjus, o sea, de naranja. Si lo quisiera de limón habría pedido un Trili, de Trili monus...- Vaciló Ros con la confianza que da el trato de años.

Echaron un vistazo alrededor buscando chicas a las que acercarse pero era un recorrido visual de carácter funcionarial, sin esperar nada nuevo, sólo lo hicieron porque siempre lo hacían, porque había que hacerlo y ya está. Las mismas caras de siempre, las mismas conversaciones de siempre, incluso, tenían la sensación de que todos llevaban la misma ropa de siempre.  Tomaron su refrigerio estudiando los marcos que lucían afiches de películas antiguas pero, lógicamente, esas eran con absoluta seguridad las mismas de siempre.

Sonó el timbre y dejaron las botellas de cristal vacías sobre el mostrador de mármol blanco, pasaron al servicio a restablecer el equilibrio entre líquido ingerido, líquido excretado y, pausadamente, volvieron a la sala. El acomodador, hombre solícito, acompañó con la linterna el camino a sus butacas y la película continuó en el mismo punto que se interrumpió:  Cascotes que caían como una lluvia torrencial sobre los inocentes habitantes del edificio, rostros asustados, impregnados de polvo y pequeños trozos de ladrillo, que buscaban inútilmente un rincón seguro donde refugiarse y...  ¡Oh, eso era nuevo! El martilleo constante de la piqueta y el ronroneo industrial de una máquina escavadora que hacía su trabajo.  No se trataba de una catástrofe natural, ahí mediaba la mano del hombre, la mano destructora del hombre.

Ros y Lorenzo, inconscientemente, estaban hechos un ovillo sobre el ajado terciopelo rojo de las butacas, y estaban asustados como nunca lo habían estado antes.  Sus temores se hacían realidad y lo experimentaban con sensaciones vívidas.  Cualquiera hubiera sentido como el polvo se derramaba sobre sus cabezas y, al mirar hacia arriba, contemplaron alarmados como el techo desaparecía por momentos: El brazo articulado de la excavadora iba abriendo un hueco cada vez mayor y se miraron aterrados cogiéndose de la mano.  La película había trasmutado en realidad y dolía...

Un gran estruendo precedió el derrumbe y éste a un fundido en negro que apagó todas las percepciones de sus sentidos, hasta las reminiscencias del sabor a palomitas que quedaban en el paladar, se olvidaron cuando las grandes piezas de la bóveda se desplomaron sobre sus cuerpos desmadejados e inconscientes.  Era el fin.

GOL, ponía, torpemente serigrafiado, en las bolsas de palomitas.  El del GOL era un concepto que no tenía nada que ver con el cine, si me apuras, era su peor enemigo...




El Analista Sarcástico de Medios propone para hoy...


Santamaría no confirma si Rajoy se presentará o no al debate de investidura
Si Santamaría no lo sabe, Marcelo no se habla con el ministro, el Rey aún trata de descifrar lo que quiso decirle Rajoy y que van a empezar los Juegos Olímpicos, estamos a la intemperie con el culo orientado al sur. Demasiado poco nos pasa.

Rajoy presiona a la oposición para ser investido presidente antes del 23 de agosto
Al parecer, tiene una boda.  Para que la oposición ceda, invoca el artículo 99,9 de la Constitución que dice exactamente: “Ivestid ya al gilipollas ese y dejar de moñiguear de una vez por todas, coño ya”

El Parlament sigue con el proceso constituyente y da el primer paso para una agencia tributaria catalana
¿Está seguro el Parlament que el mejor paso para empezar es tocarle la pela a la gent?

El Tribunal Constitucional anula las tasas judiciales de Gallardón pero no devolverá el dinero
Santa Rita, Rita, lo que se gasta en gintonics y bolsos de Louis Vuitton, no se quita.

El paro juvenil sube un 3,4% en el segundo trimestre
Según la Virgen del Rocío en boca de su portavoz, Fátima Báñez, la culpa es de los niños que tienen la mala costumbre de cumplir años y los padres les regalan un smartphone en vez de un trabajo.

La Fiscalía pide al Supremo que investigue a Rita Barberá por blanqueo
La exalcaldesa, indignada, responde que el color de su ano no le importa a nadie.

Una empresa pública de saneamiento de aguas gastó 7,7 millones en “saraos”
Al parecer, lo que saneaban era “agua de fuego”.  Lo que no pase en Valencia...

Baltasar Garzón presenta una demanda para trasladar los restos de Franco
Sugiero la apertura de un proceso participativo para decidir dónde deben ser trasladados. Mi propuesta: Al Museo del Orinal, de Ciudad Rodrigo (Salamanca), “pa mear y no echar gota”; al Museo de la Tortura de Santillana del Mar (Cantabria), por razones obvias o al plató de MYHYV para matar dos pájaros de un tiro.

Trump exigirá a sus socios europeos que suban un 55% su gasto militar
¿Qué estará tratando de decirnos?

Ikea retira seis tipos de chocolate del mercado español
Te vendían las semillas de cacao, un cedazo y un molde. Las 6 opciones eran: Uno negro, otro con leche, otro con almendras, uno blanco, otro a la taza y, el último, de fumar.

China perseguirá a los ladrones de ladrillos de la Gran Muralla
Últimamente ha habido muchos grandes empresarios españoles de visita por allí. No digo más...

El fin de semana más caluroso del año más caliente de la historia
Una tórrida historia que caldeará los ánimos a temperaturas infernales.  Así empezó el glaciar del Sahara y mira ahora




lunes, 25 de julio de 2016

Las 7 cosas que deberías saber antes de ir a la playa


1.- Morfología: La playa es el punto litoral en el que el mar y la tierra se conectan e interactúan con suavidad. Se compone, fundamentalmente, de dos partes bien diferenciadas; el agua (lo que moja) y la arena (lo que ensucia y a veces quema).  El agua es de natural caprichoso, va y viene a voluntad (el fenómeno conocido como olas) y tiene tendencia a variar sus límites con la insana intención de empaparte la toalla (el fenómeno conocido como mareas), sabe salada y alberga muchos sólidos flotantes a esquivar que convierten el momento del baño en una experiencia apasionante.  La arena es ese suelo irregular que está bajo la alfombra de toallas, chanclas, neveras, sombrillas y guiris en estado de semicombustión. En las horas centrales del día alcanza temperaturas magmáticas y tiende a adherirse con saña a los pliegues escrotales, espacio periclitoreideo o hueco internalgar.

2.- Habitantes imprescindibles:  La playa aparenta hospitalidad pero es un territorio hostil y sólo los mejor adaptados sobreviven sin mayores contratiempos:
Los abuelos: Especimenes multitarea que, en su afán por ser útiles, representan un lastre insostenible para la creación de empleo. Su actividad playera se desarrolla con las primeras luces del día, que aprovechan para elegir los mejores lugares de la playa y, tabla de mareas en mano, elegir el lugar ideal para plantar el campamento, compuesto de sombrillas (entre una y cinco) y toallas y tumbonas en proporción con las sombrillas. Tienen una relación de amor-odio con los sufridos trabajadores que limpian la arena de botellones nocturnos y otras lindezas depositadas por el mar.
Los caminantes blancos: Proliferan los 1 y 15 de cada mes, deambulan por el borde del agua distraídamente y no pueden ocultar su reciente llegada a la costa, en cuanto se despojan de la camiseta todo el mundo a su alrededor se calzará las gafas de sol o someterá sus retinas a un riesgo tan cierto como innecesario. En pocos días, según su tono natural de piel, mutarán en carabinero ruborizado, doradito pollo asado o negro tizón.
El (la) guiri: Individuos con poco amor a la vida que exponen su piel lechosa a los rigores solares sin más protección que las miradas aterradas de sus vecinos de toalla. Visten camisetas alusivas al lugar, pantalones multibolsillos y chanclas con calcetines oscuros.  Muy vergonzosos y discretos por naturaleza, pierden todo pudor tras la duodécima cerveza y/o sangría.

3.- Chiringuitos: Mejor exponente del fracaso estrepitoso de la política penitenciaria española. Asesinos en serie en los fogones, perpetrando infectos simulacros de paella; traficantes de sustancias no aptas para la salud tras la barra y amigos de lo ajeno en el servicio de terraza, componen estas bandas organizadas que, si tuvieran reflejo en el PIB, representarían un par de dígitos sin despeinarse. También los hay honrados, se les distingue fácilmente porque la gente desconfía de sus precios normales y no se acerca.

4.- El señor del acordeón: Igual que te digo una cosa te digo la otra; si el concepto de reinserción de la política penitenciaria es un fracaso, el de integración de los discapacitados auditivos es un éxito. Les procuran un acordeón, un plano de la ciudad y les mandan a practicar. Pasan la mañana torturando sin piedad a los inocentes turistas con una selección (apenas reconocible) de los mayores éxitos de la música de los años 60. Aquí nos asalta una duda (el del acordeón también nos asalta, ojo) ¿Me hago el loco y no le doy un céntimo, para que se calle, por mucho que insista o de doy unas monedas, él me coge la matrícula y vuelve cada día a por su subvención? Por cierto, son los mismos que, en turno de tarde/noche, se trabajan las terrazas de cafeterías y restaurantes.

5.- Fauna: La latitud donde te encuentres determina con qué animalitos te vas a encontrar pero, no importa, la ecuación tiene unas constantes.
Perros: Me encantan los perros pero detesto profundamente a sus dueños. Acuden en las horas de máxima afluencia y sueltan al animal, con los riesgos que conlleva: Si es un caniche, de morir aplastado; si es un mastín, de devorar al abuelo que, inevitablemente, le echará la bronca como si le entendiera. El animalito, acalorado perdido se mete al agua a refrescarse, juguetea con las olas, rescata a alguna señora oronda a la que una ola traidora ha hecho la croqueta y observa con curiosidad mientras un amable policía municipal multa a su dueño. Ya que lo han multado por existir, suelta un regalo con apariencia, textura y olor a mierda y se va de la playa con la satisfacción del deber cumplido.
Medusas: Animal tan deficitario de inteligencia como sobrado de mala hostia. Flota por la superficie como si fuera un inofensivo residuo casi transparente y, sin mediar provocación, lanza un latigazo con un tentáculo urticante de varios metros, que deja escocido para tres meses al pobre inocente al que le toque en suerte. Así, porque ella lo vale.
Pez Cabracho: Frecuente en las playas del norte, tiene la fea costumbre de enterrarse en la arena y echarse a dormir. Cuando baje la marea, cualquier paseante desavisado descubrirá con infinito dolor sus afiladas espinas dorsales, repletas de veneno, que te dejarán la pierna como una bombona de butano en cuanto a tamaño, color e inflamabilidad.
Mirón de playa: Espécimen distinguible a kilómetros, se dedica a babear copiosamente mientras dirige su mirada rijosa a cualquier mujer, de cualquier edad o condición, que practica el topless o nudismo. Va armado de un smartphone con el que, con aparente disimulo, hace fotografías a sus víctimas y que suele, como su dueño, terminar estampado contra el suelo.

6.- Meteorología:  Hagamos un poco el cuñado, que nunca viene mal: El Hombre del Tiempo (que casi siempre es mujer, por cierto) no tiene ni puta idea.  Si pronostica lluvia, hará calor; si pronostica fresco, hará calor y si pronostica calor, hará mucho calor. Este dogma es aplicable también a las playas del norte y su leyenda negra.  El factor con el que nadie cuenta, y que más jode, es el viento.  No peques de optimismo al plantar elementos playeros susceptibles de salir volando, si el viento es capaz de desplazar a buena velocidad un velero de cuatro palos, no descartes tener que ir a buscar la sombrilla a Ciudad Real.

7.- Niños:  Decía un ilustre filósofo que había que tener cariño a los niños, al fin y al cabo, casi son seres humanos. Pues eso, casi. En la playa hay que tener presentes varias verdades incontrovertibles: Si puede hacer el cafre, hará el cafre y, si van en manada, echarás de menos una invasión de hormigas rojas.  Se perderá, tan seguro como que amanece cada día; las tobilleras dotadas de GPS son algo caras pero útiles, aunque la criatura desaparezca de tu vista lo tendrás siempre perfectamente localizado, déjale que se asuste un rato, verás que suave regresa. Mucho ojo si te gusta correr por la playa, estos cabrones la gozan haciendo agujeros que luego disimulan con eficacia y cuando tu tobillo cruja en una de estas trampas, sabrás que tus vacaciones han terminado. Alguna madre sonríe por lo bajini al leer esas líneas “mi hija no hace esas cosas”, desengáñese, señora, las niñas tienen, como mínimo, la misma capacidad de hacer daño que los niños, si acaso, son más taimadas y lo disimulan mejor.