domingo, 9 de noviembre de 2014

Otro madrileño opinando sobre Cataluña

¿Una Europa sin fronteras?

El tiempo ha demostrado que la única virtud imprescindible en política es la inteligencia.  Unos llegan a ella por astucia, otros por oportunismo, buena parte por contactos y relaciones, los menos por ideas pero, para sobrevivir, o eres inteligente o no eres.  Dentro de los diversos tipos de inteligencia descritos por la ciencia, la Inteligencia Emocional es el aliado más valioso de un político y, visto lo visto, Rajoy y su equipo carecen de esta virtud y, lo que es más grave, se jactan de ello.

Los sentimientos y las emociones son el motor del ser humano en todas las iniciativas que decide emprender y, aunque imparables, una acertada gestión de las mismas ayuda a racionalizar los procesos o a hacerlos más impulsivos.  Los nacionalismos, de todo tipo, obedecen a un atavismo tribal y una vez desatados son imposibles de contener, terminando siempre en un enfrentamiento entre ellos de consecuencias difíciles de predecir.  Esta “chapa” filosófica solo pretendía situar mi personal punto de partida:  Efectivamente, soy Internacionalista.

Como internacionalista, persigo la eliminación de fronteras (físicas y morales) que impiden el buen entendimiento entre los pueblos y entre las personas que los forman.  Sin embargo, creo profundamente en el respeto mutuo, no solo al individuo sino a su identidad, su cultura, su idioma, su opinión, sus decisiones y su manera de ver la vida y, desde esa tesis, debo respetar (y así hago) lo que los catalanes decidan hacer. Me guste o no.

Otra cosa es el “Derecho a decidir”.  Si vivimos en un sistema denominado Democracia, quiere decir que es el Demos (pueblo) quien ejerce el Cracia (gobierno, dominio, poder) y ¿cómo se va a ejercer el poder si no se sabe qué es lo que el pueblo quiere hacer?  De ahí que siempre, siempre, esté a favor de preguntar, a los afectados por decisiones importantes, su opinión en relación a éstas.  Ahí no hay duda, la consulta del 9 de noviembre, debería haberse celebrado de modo oficial y con todas las garantías democráticas que nuestras leyes ofrecen.  Una vez realizada, el resultado debe ser asumido por todas las partes, favorables o no, porque esa es la base de la Democracia, si no, estaríamos jugando a otra cosa, quizá más desagradable.  ¿Quién teme y por qué que un pueblo decida libremente su futuro?


Me encanta Cataluña por muchos motivos, sobre todo porque son buena gente (hijos de puta hay en todas partes), he tenido el placer de trabajar mucho con ellos y valoro especialmente su capacidad para escuchar, su personalidad, la creatividad desbordante que ofrecen, la sensatez (el famoso Seny) y su sagrado sentido del compromiso.  Me dolería un alejamiento sobrevenido con estas personas a las que tanto estimo y haría lo posible por recuperar su trato pero, hay algo que tengo meridianamente claro, si es lo que ellos ha decidido, solo puedo y debo hacer una cosa, RESPETAR.




15 comentarios:

Javier Marcos Angulo dijo...

Lo dices con tanta cordura y contundencia que estoy totalmente de acuerdo.
Hoy he dado un una puntada sobre este tema, que ya en otros momentos también dejé mi pensar. Te digo esto Fermín, porque en el fondo estamos de acuerdo.

Alejandro Román Blanco dijo...

Genial!

Anónimo dijo...

Muchas gracias. Moltes gracies. Jo estimo els Espanyols, pero vull votar. Un sincero abrazo.

Anónimo dijo...

Ojalá todo el mundo pensara como tu! :)

Anneta dijo...

Gràcies. Gracias.

Anónimo dijo...

Soy vocal en una mesa hoy 9N, estamos ejerciendo la DEMO-CRACIA de la que tanto se habla y que tan poco se ejerce.
Gracias por su sincero apoyo y espero y deseo que todos los pueblos puedan ejercer dicho derecho(obligación moral).
El pueblo catalán NO tenemos NADA en absoluto contra el resto de los pueblos peninsulares, peró si contra esa casta(aqui tambien tenemos, de momento)que hace y deshace a su voluntad y por sus intereses perjudicando siempre al pueblo.
Saludos desde una mesa que ha empezado ha primera hora ya desbordada, esto lo escribo en una pausa de un cigarrito.

jose manuel ortega cruz dijo...

Estoy de acuerdo en el 99'9 % de lo que expones ,aunque me guardo un 0'01 por si al reflexionar tengo que personalizar mi parecer .De diez Fermín ,nos mal acostumbras

Anónimo dijo...

1) El internacionalismo es falso. Que prefieres el sistema sanitario espanol o el de Liberia? Al final las personas nos organizamos en estados y los hay mejores y peores.

2) No se como se pueden alejar de ti los catalanes, supongo que como buen internacionalista te dara igual colaborar/trabajar con catalanes, franceses o japoneses. En que afecta eso que los catalannes pertenezcan a un estado distinto?

Saludos

Anónimo dijo...

Desde Barcelona, gracias.

Al pueblo se nos debe escuchar, no solo cada 4 años!!

Un saludo, compañero.

Anónimo dijo...

Hola Triste Tigre. Lo que decían en el movimiento obrero: si votando se pudiese cambiar algo, estaría prohibido. Por eso nos lo han intentado prohibir. Un abrazo. Joan de Girona.

Anónimo dijo...

Sencillamente GRACIAS!

Constanza Monroy dijo...

Yo solo puedo decirte Triste Tigre, lo que un gran presidente mexicano dijo: #Entre los individuos, como entre las Naciones, El respeto al Derecho Ajeno, es La Paz"
Y la gente tiene muchos derechos que debe hacer valer.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Tienen miedo a preguntar por si no les gusta la respuesta, porque ellos no saben respetar las decisiones de los demás.

Anónimo dijo...

Magnifico pensamiento,así con comprensión irían las cosas mejor,muchas gracias por entendernos .

Insocial dijo...

Soy catalana y soy andaluza. Me ha encantado el escrito, y espero que ese acérrimo anticatalanismo de la mayoría de los españoles antiindependentistas, se convierta en verdadero sentimiento de cooperación y unión.