lunes, 9 de julio de 2018

Terrorismo Machista


Tan ocupados como estamos en denunciar las atrocidades que, cada día, se perpetran en honor al dios Dinero y sus profetas, los Mercados, no prestamos la atención que merece el preocupante repunte del Terrorismo Machista.

En mi opinión, alguien que se dedica a maltratar con saña, amedrentar de forma caprichosa e infundir un miedo atroz en una mujer con su sola presencia con el único objetivo de que viva aterrorizada y, cuando su mente enferma lo decide, asesinarla sin más; no merece otro calificativo que el de Terrorista ya que comparte métodos y acciones con quienes la sociedad ha convenido definir con ese término.

El terrorista al uso goza de la complicidad explícita de quienes, de manera directa, ayudan a que sus actos repugnantes se lleven a cabo y, aunque no apreten el gatillo, son colaboradores imprescindibles sin cuya participación la acción terrorista sería más difícil de ejecutar.  En el terrorismo machista sucede algo similar con las personas que, siendo plenos conocedores de casos concretos, los alientan amparados en un dudoso concepto de empatía, cercanía o amistad o no los denuncian y, lo que es peor, tratan de convencer a la víctima de que merece lo que le ocurre y debe cambiar de actitud para satisfacer los deseos del “hombre”.  Determinados miembros de la Iglesia saben de lo que hablo aunque, afortunadamente, cada día son menos.

Del mismo modo que un acto terrorista “convencional” despierta apoyos tácitos en algunos sectores sociales que, aunque minoritarios, existen; rara es la ocasión en la que el asesinato de una mujer a manos de su pareja o ex pareja no provoque el despreciable comentario “algo habrá hecho” que suele producirse en grupos de machotes de barra de bar, acompañado de comentarios hirientes, pretendidamente ingeniosos, que son salpicados de gruesas risotadas entre libación y libación.

Existe la errónea apreciación que atribuye los actos de terrorismo machista a un sector concreto de nuestra sociedad compuesto, en su mayor parte, por personas de una edad por encima de 50 años, con pocos estudios y escaso nivel económico.  La casuística, lamentablemente, ha demostrado que todos los estratos sociales están contaminados por este misterioso elemento que convierte a un individuo, aparentemente normal, en un subhumano agresivo hasta el paroxismo en presencia de su pareja.  Convendría no desdeñar el número creciente de casos entre adolescentes que, cerrando los ojos, echan la culpa a una pasión desmedida y, ni ellos ni quienes lo conocen, hacen nada por evitar y corregir estas actitudes.  Grave error.

Los Medios de Comunicación, en un enfermizo afán competitivo, inciden de manera minuciosa en los detalles más sórdidos de cada crimen y, a mi juicio, le hacen un flaco favor a las mujeres con un potencial asesino cerca; les da ideas y, frecuentemente, tras un primer caso de ejecución concreta, se producen otros de la misma factura.  Si dependiera de mí, visibilizaría al máximo la figura de la víctima, prescindiría de los detalles del asesinato, que no aportan nada a la noticia y procuraría que el asesino solo fuese recordado por los autos judiciales, cumpliendo su condena en una cárcel de mujeres…

Mujer, ningún hombre es tu dueño.  Solo somos compañeros en igualdad de condiciones.  Al menor síntoma denuncia, no lo dejes para mañana. Teléfono de atención 016.

lunes, 18 de junio de 2018

La falsa gestión económica del PP



Eso de repetir una mentira muchas veces para que termine siendo verdad, ya no cuela. Nos han ametrallado durante años con la patraña de que el PP gestiona mejor la economía; con la mentira de que otros derrochan y nos llevan a la ruina, mientras el Partido Popular aplica fórmulas que nos salvan de la bancarrota; nos han entangado con los números falseados que siempre tienen las mismas víctimas, tú y yo y, mientras tanto, se lo han llevado muerto, han alicatado sus mansiones con varias capas de papel moneda de a 500 € y dejado macizas sus cajas de seguridad suizas donde no cabe un billete más. Sin saberlo, hemos subvencionado a destacados proxenetas y traficantes de drogas con el fruto de nuestros impuestos y todavía tenemos que consentir que nos miren con desdén mientras mascullan entre dientes, “que os jodan, pringaos”.

Pues no, se ha terminado y esperamos que den con sus huesos en las celdas que merecen, previo proceso de investigación, sumario, juicio, sentencia, multa y devolución de lo robado. Sé que estás pensando que soy un ingenuo, y quizá tengas razón, pero me he venido arriba, qué le voy a hacer.

Lo que no voy a permitir es que salgan diciendo que nos han salvado de no sé qué infierno económico cuando es rigurosamente falso. Cuando se han hecho cómplices de los causantes de la famosa crisis, para desguazar todos los derechos laborales y sociales que acompañaban nuestro magro Estado del Bienestar, cuando han abusado con obscenidad de los millones de parados, provocados por ellos mismos, para que sus empresarios de cabecera dispongan de mano de obra en régimen de semiesclavitud.

Es curioso, cuando llegaron al poder en 2011, la deuda externa se situaba en un 67%; hoy, en tan solo 7 años escasos, supera el 100% que, partiendo de un PIB de algo más de un billón de euros, supone que SE HAN VOLATILIZADO alrededor de 350.000 millones de euros. No vale que nos hablen de rescates y demás, eso ye está contabilizado y descontado en los famosos ajustes para disminuir el sacrosanto déficit; se trata de un expolio en toda regla que necesitamos que nos expliquen de modo urgente cómo se ha podido producir (ya sospechamos cómo, pero queremos oír sus explicaciones), porque la conclusión es clara: no solo no han salvado la economía sino que la han empeorado irremisiblemente, eso sí, no dilapidando dinero en ayudas, ROBANDO.

Hasta entonces, sugiero que se les ponga en cuarentena, lejos de la gestión cualquier céntimo público susceptible de desaparecer. Seguro que nos irá mejor.

viernes, 1 de junio de 2018

El Analista Sarcástico de Medios en la Moción de Censura


Foto de @DaniGago76

Sánchez se asegura los votos para ser Presidente del Gobierno
Así de aséptico titula El País, que trata de nadar y guardar la ropa, tras haber defendido ardorosamente la canonización y ascensión a los cielos demoscópicos de Albret Rivera

Rajoy se niega a dimitir y facilita el gobierno temerario de Sánchez
El Mundo no resiste la tentación de adjetivar como le pide el cuerpo, un hipotético gobierno cuya composición desconoce. “Qué agusto m’he quedao” dicen que se oía por los pasillos de la dirección

El Gobierno asume su derrota y tilda de “glorioso” que Sánchez tenga que usar sus presupuestos
Para “glorioso” el corte de mangas que le hizo el PNV después de garantizar el mantenimiento de su tajada en los presupuestos

El PNV justifica su apoyo: “El fallo de Gürtel marcó un antes y un después”
Sinceramente, no sé si con lo de “fallo” se refieren a la sentencia o a que fue un error imperdonable (al menos en público).

Rivera se burla de Iglesias por llorar por los torturados del franquismo
Que es una forma como otra cualquiera de rentabilizar el “síndrome del ojo seco” que padecen de modo recurrente  algunas personas

El PP teme una guerra interna por el cambio del liderazgo de Rajoy
Para empezar, han instalado otro arco de seguridad en la puerta por la que acceden los dirigentes desde el garaje. Que nunca se sabe…

Cospedal asegura que Rajoy, ausente en el Pleno, no dimitirá
Si la referencia de veracidad es su anterior declaración en el Congreso, no nos equivocaríamos al afirmar que Rajoy dimitirá cinco minutos antes de la votación, acompañado desde la bancada popular por un coral ¡¡Qué se jodan!!

Rajoy pasa ocho horas en un restaurante durante el Pleno de la moción
Al parecer, mandó un whatsapp a eso de las 22 h, con el siguiente texto: “Viri, que m’han liao estos cabrones. Ya voy pa casa

La mujer de Bárcenas sale de la cárcel tras abonar la fianza de 200.000 euros
Ya lo dijo Ignacio Escolar: Cuando al PP le va mal en los juzgados, no cambia de abogado, cambia de juez…

Trump lanza la guerra comercial contra la Unión Europea, Canadá y México
El establecimiento de aranceles y la política proteccionista desatarán una tormenta de incalculables consecuencias en la que, probablemente, también entre China. Las bolsas caerán en picado, pero será culpa de la moción de censura y el gobierno de Sánchez

El “ladrillo” crece ya más en España que durante la burbuja inmobiliaria
¡Ojo! Todo esto ha sucedido con el gobierno de Rajoy. Cuando reviente de nuevo,  será culpa del gobierno de Sánchez, como si lo viera…

Del “segundo milagro” económico a la incertidumbre
Atendiendo a los dos titulares anteriores y otros serios indicios de recesión mundial, el PP y La Razón preparan el cadalso para un gobierno aún sin nombrar.

Pochettino, el elegido del Real Madrid para sustituir a Zidane
Lo que más le ha jodido a Rajoy es que Zidane haya dimitido en la cresta de la ola, sin que nadie lo esperase, y a él se lo haya llevado por delante un tsunami de corrupción.




sábado, 12 de mayo de 2018

silencios



Nada aparece en su forma pura, sin contaminación que distorsione su esencia, su silencio. Todo viene envuelto como para regalo, pero es un regalo envenenado de sonidos inconexos, de ruido que aturde los sentidos y engaña al simple, al crédulo y al inocente. Amo el silencio.

Los silencios son de todos los colores y, no te dejes engañar, no se trata de la ausencia de sonidos, rumores o estruendos; tiene su propia personalidad y puede ser tu amigo… o no.

Abrazamos silencios blancos, deseados como un hijo e inocentes y felices como su niñez; deslumbran en su sencillez y te transportan a algo muy cercano  a la plenitud.

Hay silencios negros, espesos y viscosos que todo lo impregnan de desazón y dolor crueles y agobiantes, son los silencios de los tanatorios cerrados por las noches y no hay remedio que aligere su pesada carga.

Tenemos silencios verdes, evocadores y sugerentes de paseo por un bosque al amanecer, los aromas presagian la explosión de naturaleza que se producirá en instantes y la esperas con agrado.

Los silencios azules nos transportan a otros mundos, son silencios de cielo e inmensidad submarina, de relajación absoluta que, sin saber cómo, te devuelve al inicio de todo en el seno materno; rodeado y protegido en paz.

Es un placer toparte con silencios amarillos de dudas que devienen en curiosidad insaciable, de esa paciencia inopinada que emana de la sabiduría y no necesita aspavientos y ni ropajes para mostrarse como es, limpia.

Quién no ha experimentado los silencios rojos, los momentos apasionados que ponen pimienta a la vida, la ensoñaciones enamoradas de un insomnio turbado o la rabia incontenida ante la injusticia que no se puede ni debe permitir. Es un silencio que duele pero no importa.

Por el contrario padecemos silencios marrones, lentos y turbios. Acompañan inseparables a la decepción que oscurece el ambiente, lo ensucia y emponzoña hasta crear una atmósfera que nos aplasta y no podemos escapar.

Hay, por fin,  silencios paradójicos, que suman todas las emociones humanas y añaden algunas aún por inventar, son el arco iris de los silencios y, sin embargo o gracias a ello, suenan, fascinan el espíritu y sumergen los sentidos; su suma afortunada es la Música y no podíamos vivir sin su discreta, valiosa e imprescindible existencia. Gracias.

domingo, 29 de abril de 2018

5 x 5 x 5 x 5 veces violada



He dejado transcurrir 3 días para enfriar los ánimos desde el espanto que sentí el jueves al mediodía hasta hoy, que me siento a escribir sobre ello, y aún tengo que hacerlo con el freno de mano echado; no vaya a ser que algún estamento público se sienta violentado por mi opinión y descubra en mis carnes que se puede pasar más tiempo a la sombra por expresarse libremente que por otros con delitos de una gravedad infinitamente mayor. En cualquier caso, allá voy:

Entre las muchas carencias de la tibia y torticera sentencia a La Manada, está la de no haber contemplado el agravante de ensañamiento con la víctima quien, hasta la fecha, ha sido violada en al menos cinco ocasiones:

1.- La brutal agresión sexual reiterada. Cinco energúmenos, que han viajado a los Sanfermines con la manifiesta intención de “violar”, encuentran a una chica de 18 años, entablan conversación con ella, mediante engaños la conducen a un portal donde consuman la violación quíntuple de todos los modos imaginables. Le roban el teléfono móvil por ser lo único de valor crematístico que encontraron; mientras la están agrediendo la graban con un teléfono móvil para tener una prueba material de su “gesta” y celebrarla entre risotadas con sus amigotes, y la dejan maltrecha, tirada como un trapo, una vez que han quedado “satisfechos”.

2.- Tras presentar la pertinente denuncia, y al adquirir el caso relevancia mediática, se ve juzgada a diario con saña, por el coro de tertulianos francotiradores a sueldo, que viven de despellejar a quien no tienen el gusto de conocer, simplemente porque no responde a su ideario ultraconservador, porque se opone a otros que sí responden a ese ideario o porque han recibido instrucciones de hundir en el lodo a “esa golfa que ha osado poner en cuestión el comportamiento de unos honrados muchachos, entre los que se encuentran un militar y un guardia civil, que solo querían divertirse”.

3.- Descubre que, mientras el caso está en fase de instrucción, le han puesto un detective que pisotea su vida privada y escudriña sus perfiles en redes sociales, con el objetivo indigno de socavar su credibilidad y el peregrino argumento de que “lleva una vida normal y a veces sonríe”. Siendo ya grave este comportamiento, lo es todavía más que el juez admita el dossier como prueba de la defensa, cuando el hecho a juzgar no es la vida que lleve o no la víctima meses después de ser violada sino qué sucedió aquella noche y quiénes lo perpetraron.

4.- Durante el juicio oral, se ve obligada a recordar, recrear y contar de nuevo todo lo sucedido aquella anoche, de soportar las invectivas de los abogados de la defensa, de verse de nuevo aireada en los medios de comunicación de masas que la zarandean sin escrúpulo ninguno, hasta tal punto, de que surge una campaña espontánea, el “yo sí te creo”, que trata de compensar a pie de calle la enorme cantidad y variedad de barbaridades de todo pelaje, que vomitan contra ella todos los paniaguados, que han hecho un lucrativo modo de vida de la innoble tarea de ajusticiar a quien corresponda ante las cámaras. Tristemente se olvidaron que ella es la víctima.

5.- Tras eternos meses de espera, por fin se dicta sentencia. Una sentencia incomprensible porque relata pormenorizadamente la agresión sexual reiterada y la intimidación para concluir que no los hubo; porque afirma que cree a la víctima pero suaviza todo lo posible la condena a que se han hecho acreedores los agresores y, como guinda del pastel, recoge un voto individual de uno de los tres jueces, que aboga por la libre absolución de los subhumanos encausados aduciendo que la víctima disfrutó y sobre el que no voy a opinar, en defensa propia.

De momento, el infierno de esta muchacha ha sido soportar a duras penas haber sido violada por cinco alimañas, cinco veces, en cinco fases y de cinco modos: físico, emocional, privado, mediático y jurídico.  Aun así, y siendo consciente de que un recurso supondrá volver a repetir de nuevo toda la tortura, ha accedido a que se presente dicho recurso con la esperanza de que, en una instancia más alta, se haga por fin justicia.

Por favor, no hagan de este ensañamiento una espiral que la haga sufrir hasta el infinito. LA VÍCITMA ES ELLA y los violadores ellos (a quienes esperan en los juzgados de Pozoblanco por unos hechos parecidos), no lo olvidemos.

sábado, 7 de abril de 2018

El Analista Sarcástico de Medios propone para hoy...



El PP ve a Cifuentes en ”una huida hacia adelante”
Pues teniendo en cuenta que ya estaba al borde del precipicio…

El PP se pone en forma al ritmo de Rajoy: Lo más insólito de la convención
El circuito consiste en caminar 15 minutos aleteando como una avutarda arrítmica, aprobar unas oposiciones con el nº 1 de su promoción haciendo que no conoce al presidente del tribunal y terminar firmando M. Rajoy.  Agotador

Jiménez Losantos propone acciones violentas contra Alemania: “en Baviera pueden estallar cervecerías”
Fedeguico está dispuesto a demostrar empíricamente que las cárceles alemanas son una cosa tan seria como la justicia española una fiesta de pijamas.

EE.UU. inicia el despliegue de la Guardia Nacional en su frontera con Mexico
No descartemos que, una noche de libaciones fuera de control, su enajenado presidente les ordene cruzar la frontera porque le apetezcan unos tacos o invadir el país o secuestrar a sus mujeres, que ya puestos

La cara B del turismo: uno de cada diez hoteles se salta la ley con las “Kellys”
Uno de cada diez hoteles se salta la ley, los otros nueve la pisotean con saña.

¿Qué hay detrás de la tensa escena entre la reina Letizia y doña Sofía en Palma?
Minuto dedicado a una riña nuera-suegra, minuto distraído de Cifuentes.

Portugal, 100% renovable durante el mes de marzo
Convendría que, todos esos patrioteros en el poder, de banderita en la pulsera y complejo de superioridad con nuestros vecinos, se dieran una vuelta por un país pujante, inteligente, discreto y eficiente a ver si aprenden algo.

La Iglesia lanza una campaña en redes para que los adolescentes se apunten a clases de religión
Conociendo cuál es la afición favorita de los adolescentes y qué actividad practican en secreto buena parte de los ministros de la Iglesia, no es complicado imaginar en que consistiría esa hipotética campaña.

Una enorme grieta parte Kenia en dos
Investigan si en su huida, Puigdemont pasó por ahí, que todo se pega menos la hermosura (y ese pelazo, oiga)

Un banco de semen chino pide esperma socialista a los donantes
¿Qué factor determina la ideología del semen? ¿Qué se la pelen con la mano izquierda?




martes, 13 de marzo de 2018

El dilema del tiempo (un cuento de cumpleaños)



La bruma densa seguía reptando por las húmedas piedras que formaban el suelo. Se desplazaba despacio, recreándose en envolver con precisión cada pie y cada pierna hasta la rodilla, procurando la desagradable escena de un ballet de amputados que se deslizaban sin ruido por la cueva. A cada poco, un hilo picante ascendía hasta la nariz derramando lágrimas y ese moquillo acuoso que se desborda sin avisar, poniéndolo todo perdido de nariz para abajo. La mortecina luz de la lámpara de aceite adquirió un brillo fuera de lugar, como unos focos intensos hasta el dolor que iluminaran la Edad Media mostrando su esplendorosa miseria. El chamán alzó los brazos sin abrir los labios.

Habéis venido a mí…”, retumbó por las paredes hasta aturdir. “…y sé lo que queréis”. La voz sin cara bajó abruptamente su intensidad hasta desparecer. En contraste con las palabras de trueno, las del chamán sonaron suaves y aterciopeladas, casi juveniles: “El tiempo te mece en sus brazos, te ama y odia por igual y, te tratará según hayas merecido. ¿Cómo le has tratado tú a él?”. La pregunta planteada, aparentemente simple, planteaba un enigma doloroso por equívoco: ¿Preguntaba cómo había tratado yo al tiempo o cómo me había tratado a mí mismo a lo largo del tiempo? Ninguno de los presentes teníamos respuesta para ninguna de las dos pero, la segunda variable, obligaba a un ejercicio de introspección que ponía patas arriba mi yo íntimo y los avatares de mi vida.

El chamán volvió a susurrar mirándonos a todos, uno a uno: “Tu rostro delata el sufrimiento que padeces, dime a qué edad de tu vida quieres viajar y yo te ayudaré a volver para hacerte justicia a ti mismo”.
Sintiéndose descubiertos, uno a uno también, fueron bajando la cabeza y humillando la mirada ante los ojos inquisitorios del chamán. Yo le sostuve las pupilas desafiante, mirando dentro de las suyas. “¿Tú no quieres viajar?” Preguntó algo sorprendido. “No”, respondí de inmediato, “He vivido con intensidad, ilusión, dolor o amor cada minuto de mi vida y no quiero ni puedo cambiarlos. Si moviera de su sitio, aunque fuera una sonrisa, ya no sería el mismo, ni sería feliz como lo soy, ni compartiría, quizá, mi vida con quien la comparto. No quiero cambiar nada de lo pasado porque todo, bueno o malo, me ha moldeado y condiciona el futuro que anhelo conquistar”. “¿Estás seguro?” preguntó por fin. “Nunca he estado más seguro en mi vida”, sentencié…

…y la sombra trocó en luz, la oscura cueva mudó en verde pradera, la bruma espesa en sol radiante y el chamán susurrante en rumor de pájaros cantando en medio del bosque. La vida sigue adelante, conmigo dentro…


domingo, 25 de febrero de 2018

Esposado y bien esposado




Esto de las modas, las palabras mantra o las frases recurrentes se nos está yendo de las manos a velocidad de vértigo. Esta semana hemos disfrutado hasta la náusea de miles de invocaciones a la sacrosanta Libertad de Expresión. Empezamos con ese ejercicio lisérgico que Marta Sánchez usó para mear encima del escenario; el escarnio de un muchacho por poner su rostro a una figura de madera mediante Photoshop que, la verdad, daba el pego con el agravante de vivir en un estado aconfesional; la ultramoderna (en el S XVII) condena a tres años de prisión a un rapero, solo por tener mal gusto; el momento “entre todos lo censuraron y él solo se borró” perpetrado en un ARCO en el que se han echado de menos “los flechas”, así, en modo performance; el esperpéntico secuestro de un libro sobre el narcotráfico gallego, solo tres años después de su lanzamiento y del que se ha hecho hasta una serie de televisión y, entre otros muchos ejemplos, la nueva fórmula de evasiva-autocensura que triunfa en las redes: “Yo es que soy afiliado por Almería”.

La tristérrima noticia del pase a otra dimensión del inmarcesible Forges, me ha conducido por senderos de mi memoria en los que recordaba cómo empecé a recortar y coleccionar sus genialidades a rotulador, allá por los primeros 70, mi adolescencia a finales de esa década; los desatados 80, y un tenue pero imparable descenso, de los 90 en adelante, hasta este gris momento pre Gran Hermano orweliano que vivimos hoy.

Me recordaba en la radio, aquel vetusto Estudio 1 de la SER en la segunda planta del Gran Vía, 32; y los ratos buceando en la frenética sala de teletipos, a la espera de una noticia digna de ser tuneada. Hoy, treinta y tantos años más tarde, no podría hacer eso salvo que me apeteciera dar un garbeo turístico por los calabozos de la Audiencia Nacional. Aún conservo algunos guiones de entonces que, en defensa propia, he decidido digitalizar, poner a buen recaudo en la red oscura y hacer desaparecer en su formato físico, no vaya a ser que, cualquier día, me vea procesado por Enaltecimiento de la Mojigatería, la Gilipollez o haber ofendido los sentimientos facciosos de algún nostálgico de las falange (esos asesinos en serie legalizados que mataban señalando con el dedo), falangino (como su nombre indica, la Sección Femenina) y falanjetas (los que se hicieron, se están haciendo y se harán de oro usando los resortes creados en el tardofranquismo).

Observamos con estupefacción cómo el Gobierno, que debería ser de todos, está entregado al servilismo financiero y, sin el más mínimo rubor, nos usa como felpudo para no manchar de barro la carísima y espesa moqueta de los despachos de los grandes bancos y/o compañías energéticas. No cuenta que, entre unas cosas y otras, se nos han levantado más de 300.000 millones de aquel superávit de la época dorada de Zapatero, más de 100.000 de ayudas entre “bajo cuerda” y el rescate que no nos iba a costar un céntimo, ha permitido, tolerado y ¿alentado? El timo de las Preferentes pero, el día que trascienda la cifra de dinero perdido en osadas inversiones de los Planes de Pensiones, las dichosas Preferentes quedarán reducidas a una inocente partida de Monopoly, y todo esto con una deuda en el 100% del PIB, cuando cogieron este país en 2011 con un 67% o, en otro orden de cosas, somos el hazmereír del mundo civilizado porque pagamos la energía a precio de sangre de unicornio teniendo el mayor potencial de Europa para producir energías limpias.

La solución al insostenible sistema piramidal de las Pensiones Públicas pasa, sí o sí, por gravar en un mínimo porcentaje cada operación financiera que realizan los bancos (no olvidemos que con NUESTRO DINERO), lo demás es marear la perdiz mientras se llenan los bolsillos de pasta.

Allá por el 77-78 corrió como la pólvora una frase: “Atado y bien atado”. Hoy, 40 años después, la hemos modernizado con palabras, leyes y hechos: “Esposado y bien esposado”, se dice.

miércoles, 14 de febrero de 2018

10 signos definitorios del español de manual



Ser español es pasar por la vida sin pena ni gloria creyéndote el mejor (mediocre de la historia)

Ser español es reírle la gracia a quien te expolia, miente, zarandea y maltrata

Ser español es afearle la conducta a quien se pee en un entierro y aplaudir con sentimiento a quien roba los dientes de oro al muerto

Ser español es pagar un dineral por la energía que gastas al bajar el toldo eléctrico, para evitar que te dé el sol que se desperdicia sin producir electricidad

Ser español es usar el coche más caro que había en el concesionario para ir al chino a comprar un chándal a la niña

Ser español es sentenciar, con un palillo en la comisura y un sol y sombra apoyado en la barra, que esa mujer asesinada “algo habría hecho”

Ser español es proclamarse muy de izquierdas y votar calladamente a la derecha por miedo a que te quiten el puente bajo el que vives

Ser español es mandar callar a todo el mundo porque hay fútbol

Ser español es salir corriendo en auxilio del vencedor

Ser español es mostrarse indignado al leer esto y pensar (sonriendo) que está inspirado en tu vecino




sábado, 6 de enero de 2018

¿Libertad?


La humanidad lleva ya sobre la Tierra ejerciendo como tal, desde hace aproximadamente 200.000 añitos de nada. En ese lapso de tiempo, las estructuras sociales, la base cultural e, incluso, física se han ido haciendo más complejas y sofisticadas. El ser humano ha cumplido sobradamente con su obligación genética de perpetuar la especie y; como se dice de la inteligencia que, cuando te pasas de listo, vuelves a ser idiota; está jugando peligrosamente con su futuro y el de las demás especies y que, aunque lo sabemos a ciencia cierta, esperamos que sea otro el que dé el primer paso.

Todo eso se ha plasmado en unos estándares de calidad de vida, en comparación con hace un siglo, enormemente complejos y, una vez cubiertas las necesidades vitales, nos hemos inventado otras que se van renovando a medida que se satisfacen.

Somos más altos, más guapos, más sanos, más cultos, más longevos pero ¿somos más felices? Pues depende de qué consideremos felicidad; no sería descabellado afirmar que vivimos en una era de feliz infelicidad en la que, en vez de disfrutar los momentos de dicha, nos agobiamos estúpidamente con la hipotética satisfacción de ambiciones y necesidades innecesarias. Es decir, no estaría mal que alguien consiguiera que paráramos un momento, miráramos hacia nuestro interior y recolocáramos nuestra escala de valores atendiendo a criterios más “humanos” y, sobre todo, menos económicos.

Pero la auténtica pregunta, cuya respuesta nos dará un revolcón por el lodo, es ¿somos más libres? Así, para empezar, habrá que contextualizar convenientemente ¿qué es ser libre? Gozar de libertad, dicen. Venga, vale, entonces ¿qué es la libertad? Si atendemos a cómo lo define el diccionario: “Facultad que tiene el hombre de obrar de una manera u otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”, la respuesta oscila desde un sí con matices a un no absoluto.

Sabemos qué tenemos alrededor, qué son y cómo funcionan las cosas que nos rodean, los fenómenos naturales y tenemos algunos rudimentarios conocimientos de la sicología humana luego, cuando tomamos una decisión, lo hacemos con plena conciencia de dónde estamos y a dónde queremos dirigirnos. ¿Seguro?

Veamos: Hace 100 años nacíamos dónde nos tocara y, a veces, podíamos elegir el lugar dónde nos sorprendiera la muerte. Hoy también, con algunas salvedades: Creemos que hacemos lo que queremos pero nuestro trayecto vital, como en un encierro taurino, está delimitado por las talanqueras que nos conducen exactamente al lugar donde está previsto que termine. Mientras tanto, estamos controlados en todo momento: saben dónde vamos, cuándo y cómo, con quién, qué comemos, qué nos gusta y qué nos desagrada, qué leemos o vemos en la tele, quiénes son nuestros amigos y a qué se dedican. Saben si tenemos buena o mala salud, nuestros usos y costumbres confesables y los vicios inconfesables, nuestra vida sexual y si estamos alegres o enfadados. Controlan también a nuestros padres y a nuestros hijos individualmente o en los ambientes que corresponda y deciden si merecemos tener un trabajo, cuál debe ser y cuánto debemos cobrar para seguir alimentando la máquina de la que solo somos unos ínfimos engranajes.

¿Quién? El Big Data, el nuevo Dios que todo lo sabe, todo lo puede y te premia o castiga según te portes. Si estás leyendo esto, tú también eres, voluntaria o involuntariamente, fiel seguidor de esta nueva Iglesia.


sábado, 18 de noviembre de 2017

Tendrás que acostumbrarte, amigo


El agua llegaba, envolvía mis pies para regalo con su espuma blanquecina y volvía a marcharse. Así una vez y otra y otra… Los inocentes pececillos fueron cogiendo confianza y, al poco, ya jugueteaban entre mis dedos a ver quien era capaz de hacerme cosquillas, incluso, alguno más osado que los demás, emprendió pionero una operación de limpieza de pieles muertas.
Eran unos seres mínimos, de tonos irisados, que bailaban en perfecta armonía una coreografía con pequeños saltos aparentemente discordantes. Las uñas de los pies son duras por definición pero, al cabo de un rato, la humedad las había reblandecido y ponían a su disposición lo que, en términos gastronómicos, se llama elemento crujiente y cada micro bocadito requería de un esfuerzo añadido, que terminaba en retroceso, como las armas de fuego, pero con una pizca de sabrosa queratina asomando por sus escamosos labios.
Me hubiera gustado hacer un leve movimiento de tobillo que los espantara cuando traspasaron la piel y, profundizando, llegaron al músculo, pero fue imposible. Ya me lo habían avisado el resto de cadáveres de la playa Omaha: Tendrás que acostumbrarte, amigo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Imprescindibles


La sintonía del programa venía ilustrada por de una sucesión de imágenes grandilocuentes jalonadas de premios, reconocimientos y sonrisas. El moderador, un ente de energía pura, saludó a la audiencia y les dio la bienvenida a una edición más de su programa favorito: “Imprescindibles”.

Cuando se abrió el turno de palabras, el fuego levantó la mano con insistencia como el niño empollón que se sabe todas las respuestas del libro. El moderador trazó un leve movimiento de cabeza que abarcó toda la mesa y, viendo que no había más peticiones, apuntó con el bolígrafo-batuta a la llama, que bailaba inquieta sobre su sillón ignífugo.

Llevo miles de millones de años sobre la tierra y nadie ha demostrado ser mejor que yo” arrancó su discurso flamígero con voz firme y decidida. Continuó “caliento lo que está frío, cocino lo que está crudo, mato lo que está vivo y doy calidez vital a lo que murió. A ver quién puede decir lo mismo”.

La electricidad, que le dirigía una mirada entre atenta y socarrona, se vio en la obligación de lanzar una centella de atención, casi en defensa propia, y el moderador, que esperaba esa reacción, atendió su demanda al instante.

Esa sí que es buena. A ver, abuelo, que parece que te falla la memoria y que, si no estuvieras tan ocupado en  presumir de méritos que no tienes, recordarías que el primer fuego sobre la tierra surgió como consecuencia de un rayo ¡UN RAYO! y los rayos son electricidad en estado puro; todo lo demás son devaneos de un actor secundario con ínfulas de estrellita”.

Limpiándose como podía los cristales de las gafas para poder ver algo, el moderador dio paso al agua antes que terminara de poner todo perdido de salpicones inquietos.

¿Nadie se acuerda ya que en mi seno se creó la vida, allí se desarrolló y diversificó en el origen de todas las especies? ¿Nadie tiene en cuenta que, si yo quiero, apago el fuego o conduzco la electricidad, o no? ¿Se os ha olvidado que tuve que cubrir completamente la tierra para que un paraje inhóspito se convirtiera en el paraíso que fue después? En serio, es triste que solo reparéis en mi existencia cuando falto…

Estos tres son un quiero y no puedo” Dijo la Tierra recostándose en el respaldo de su sillón “Parece mentira que la una, la otra y el de más allá no sepan a quién le deben todo lo que son, por qué están aquí y la tarea que les he encomendado a cada uno.  Estoy un poco harta de protagonismos vacíos y postureos de salón y me parecéis un poquito osados tirando a suicidas ¿Sabéis de lo que soy capaz y seguís tocándome las narices? Vais a conseguir que me cabree y entonces…

Sin mediar un mínimo gesto, la cámara enfocó al individuo que estaba en el otro extremo de la mesa, él solo susurró.

Soy el cocinero que domina el fuego, el bombero que lo extingue, el electricista que usa la energía en nuestro beneficio, el ingeniero que convierte el agua y la tierra en aliados y sirvientes dóciles, el científico que explora vuestras potencialidades y el informático que prevé vuestras reacciones, sin mí no sois nadie,  porque…”.


Ante las cámaras, décimas de segundo después, el hombre había desaparecido fulminado, calcinados sus restos, disueltos y enterrados. El moderador, con sonrisa meliflua, dio paso a publicidad.

lunes, 30 de octubre de 2017

D. N. I. (Definición Nítidamente Indefinida)


Soy un tipo con suerte: todos los días, en cualquier circunstancia, en toda situación, dudo. Dudo hasta cuando estoy seguro de algo y es de lo único de lo que estoy seguro, de mi compromiso con la duda.

Hace unos años, felizmente superados, afrontaba la vida rezumando seguridad, todo lo sabía y ejercía ese magisterio con generosidad, con la certeza del beneficio que mi sabiduría aportaría al devenir de la humanidad. Ya no.

Tampoco es una reacción enfermiza, no creas; sé que amanece cada día del mismo modo que soy consciente de que anochecerá; que, así como nacimos, moriremos y que respirar a cada poco es necesario.

Me importa que te importe, que me tengas en cuenta tal y como yo hago contigo, que tu influencia me mejore como ser humano y, confío, la mía contribuya algo a la hora de construir un mundo mejor.

Todo lo demás invita a pensar; quiénes son los buenos y quiénes los malos, suponiendo que el bien y el mal existan o, quizá, solo sean el reflejo llevado al extremo de lo que nos han enseñado en la infancia.

Creo que soy buen tío y me gusta estar rodeado de gente que parece mejor que yo; vivir en sociedad implica relacionarse con todo el mundo pero, pudiendo equivocarme, aparto de mi lado a quien lejos de sumar, resta.

Podré acertar o podré equivocarme, podré gustar o disgustar, intentaré transmitir buen rollo aunque, como todo el mundo, tenga mis días malos;  pero procuraré seguir una premisa: No hacer daño.

Cuando me toque dejar el sitio a otro, deseo ser recordado por lo que hice, lo que creé y la huella que hubiera dejado en los demás pero, siempre, invitando a la sonrisa. Para sufrir ya nos zarandean de sobra por ahí fuera.



sábado, 21 de octubre de 2017

No nos hagamos líos:


Que el PP vulnere sistemáticamente la ley no autoriza a hacerlo a otros, por muy autolegitimados por sí mismos que se erijan.
Que el PP sea un partido corrupto, especializado en cortinas de humo de distraigan las narices ajenas del tufo que desprenden, no significa que en Cataluña no exista una trama criminal, alrededor del célebre 3% para quienes la famosa "independencia" supone salvarse de un futuro judicial muy negro. Por eso la promueven.
Que seamos demócratas irreductibles no nos debe distraer de las garantías democráticas que debe tener cualquier votación y que se inclumplieron sistemáticamente durante la jornada del 1 de octubre, hecho que anula cualquier validez que se quiera dar a unos resultados falseados.
Que creamos y defendamos (desde hace años) la necesidad de la realización de un auténtico referéndum en Cataluña no lo legaliza. Lo legaliza que apoyemos (votemos) a quien propone un cambio legislativo que adopte ese y otros cambios en la Constitución.
Destesto que existan las cárceles por lo que conllevan, pero mis convicciones personales no santifican los delitos que otros puedan cometer y que están tipificados como tales y, en consecuencia, acarreen unas penas de prisión u otro tipo de castigos.
Que otros vociferen o susurren o canten o escriban sus ideas y opiniones no anula las mías. Somos lo suficientmente mayorcitos como para escuchar a unos y otros, analizar sus argumentos y sacar nuestras propias conclusiones que, a veces, coincidirán con las de otras personas y a veces no. No voy a comprar una opinión porque la diga fulanito ni voy a rechazar otra porque provenga de menganito.
Prefiero pensar yo y decir lo que pienso. Si te gusta, me vale; si no te gusta, también me vale. Lo único que te pido es que hayas llegado a tus propias conclusiones por ti mismo y que no te pierdas el respeto a ti mismo repitiendo consignas en las que no crees.
Todo lo demás es hacerle el caldo gordo a alguien, de los unos o de los otros, da igual. Nunca te tendrán en cuenta.

jueves, 12 de octubre de 2017

Un armario es un armario


“Un armario es un armario”, sentenció Felip con el gesto solemne como quien, sin darse importancia, ha soltado una de esas perlas filosóficas que perduran en el tiempo. Su frase igual valía para darle toda la relevancia que un armario pueda tener, en tiempos en que escasean los espacios donde colocar ordenadamente las cosas o, por el contrario, despojarle de todo valor por encima del que puedan atribuirse a unas cuantas tablas afortunadamente colocadas.

Quienes le conocen ya están acostumbrados a los arrebatos metafísicos de su amigo y, todo lo más, se limitan a arquear una ceja como acuse de recibo del mensaje. El caso es que, en cualquiera de sus interpretaciones, un armario era, sin duda, un armario y eso simplificaba mucho la vida. Podría usarse para guardar ropa, trastos, papeles, herramientas u otras cosas que, sueltas por ahí, mostraran tendencia al deterioro, el desorden o el extravío. También se usaban para separar ambientes en espacios muy grandes, a modo de muros móviles que podían colocarse ad-hoc o, incluso, una expresión útil para referirse a un bombero de espaldas. En todas las opciones “un armario era un armario” pero, a lo que aludía Felip, era a ese escondite figurado donde se parapetan quienes creen que tienen algo que ocultar al mundo, una realidad que piensan ominosa y que provocaría que el vulgo les señalase con el dedo. Es decir, por formular completo su razonamiento: “un armario es un armario y quien está dentro no está fuera”.

Todo este caudal de sabiduría desbordada venía al hilo del asunto de moda en todos los cenáculos, ágoras, cónclaves, conciliábulos y demás reuniones esdrújulas celebradas y por celebrar: Cataluña y su república con seis velocidades, freno y marcha atrás; y la postura adoptada por el jefe de Felip, un catalán, catalán, descendiente por línea directa de Guifré el Pilós, rodeado por tierra mar y aire de entusiastas patriotas del soberanismo, afiliado a la extinta CDC desde sus orígenes y conocedor por la vía directa del asuntillo del Tres Per Cent.

Biel, nombre por el que respondía el interfecto, tenía un secreto inconfesable: Le atraía todo lo español como la sangría infecta de chiringuito a un guiri borracho. Lógicamente evitó confesárselo a nadie aunque, los más cercanos, ya le habían sorprendido en más de una actitud sospechosa; tarareando inconscientemente a Manolo Escobar, tomando un rebujito en la Diada, cantando para sí los goles de la selección española o, lo más grave, moviéndose en el corro de la sardana con pasos de pasodoble.

Biel,  cuya traducción al castellano es Gabriel; tenía, buscándole tres pies al gato, el nombre más apropiado: Era Bi (prefijo que significa dos) y él, es decir, había dos él: el público, catalán de pura cepa y el oculto, más español que la catedral de Burgos. Entre ellos vivían en perfecta armonía y, aunque incurrían en pequeñas contradicciones, por lo general se complementaban como las piezas de un puzzle.  Su ambición secreta era la de trasladar al conjunto de la sociedad su experiencia interna y sacar todo el jugo posible a esa necesidad mutua inconfesada entre Cataluña y España. Fue avanzando metro a metro hacia el núcleo de los círculos de poder y ocupando discretamente puestos de creciente relevancia, hasta conseguir entrar el en Govenrn, Conselleria de Territori i Sostenibilitat, ahí es nada, justo lo que él, Biel, buscaba.

Armó su estrategia y fue estrechando contactos hasta tejer una red secreta de fieles que abarcaba a los ganaderos desde el Pirineo hacia el sur y los agricultores y regantes desde el oeste hasta la costa. Con todos ellos probó en persona su fórmula y comprobó su eficacia, a los pocos meses tenía a todos rendidos a sus pies. Era el momento de preparar su salida del “armario” y seducir a todos los catalanes con la revolucionaria idea de la convivencia y colaboración mutua. Cada ramader y cada pagès del país tenía en su poder una garrafa de 5 L de un líquido misterioso que, a la orden oportuna, debería verter en el caudal de agua más cercano, de modo que toda la población consumiera una cantidad, aunque fuera mínima de aquella sustancia, que despertaría en su cerebro el ansia de convivir y desterraría cualquier atisbo de conflictividad identitaria. Si sus pruebas de laboratorio eran acertadas, en el plazo de 30 días tendría de su parte a todos los catalanes que bebieran agua (se estimaba que cerca del 100%) y se terminarían los problemas… y utilizando su red secreta dio la orden.

La escasez de agua potable, provocada por una sequía que ya duraba demasiado y agravada por la evaporación excesiva de un calor sofocante, obligó a tomar decisiones drásticas: Había que poner en marcha el panel de desaladoras instaladas por toda la costa, llenar de agua desalada todo el conjunto de depósitos cercanos y no tan cercanos a la costa y usar el escasa agua corriente y embalsada para el regadío de una producción agrícola que agonizaba. Él mismo, forzado por la situación, las propuestas de sus técnicos y altos cargos y ordenado por el President, firmó la orden de ejecución del Protocolo de Sequía Extrema…

Treinta día más tarde, todos los vegetales que existían en Cataluña necesitaban integrarse en una sana convivencia con los que había en el resto de España, toda la cabaña ganadera balaba, mugía, gruñía o piaba siguiendo los acordes de la Marcha de Granaderos y los deliciosos frutos de la huerta leridana habían adquirido unos sospechosos tonos rojigualdas.

El 1 de octubre amaneció como estaba previsto en la Hoja de Ruta del Procés, y con Biel repitiéndose a sí mismo que, dentro del armario, no se estaba tan mal; se asomó a la ventana y vio una Meridiana sembrada de arriba a abajo de esteladas pero, eso, ya es otra historia.