lunes, 20 de marzo de 2017

Bricolaje


Materiales:

Lápiz, papel, cinta métrica y regla
1 tablero de aglomerado de 16 mm de grosor de 244 x 122 cm
1 sierra de calar
1 taladro eléctrico
Brocas para madera
Tornillería
Herramienta convencional (destornilladores, martillo, alicates, …)
4 borriquetas
Guantes y gafas protectoras
Botiquín de primeros auxilios dotado generosamente de agua oxigenada, alcohol, solución desinfectante, venda, esparadrapo y tiritas…

Instrucciones:

Preparativos:

Se dibujan en un papel las piezas que vas a necesitar, procurando usar para todas la misma proporción (importante) y señalando las medidas de cada una de ellas.

También sobre el papel, se hace un planteamiento de la posición de las distintas piezas sobre el tablero de aglomerado, de modo que se aprovechen bien los cortes y quede el menor desperdicio posible (por eso es importante lo de la proporción, no era un capricho purista).

Con la ayuda de la cinta métrica y la regla, se trazan las distintas piezas sobre el tablero ya con sus dimensiones reales (para evitar que te queden como una pastilla Juanola, recuerda que los ángulos rectos tienen 90º, ni 80, ni 100; exactamente 90).

Protegidas las manos con los guantes y los ojos con las gafas protectoras (nunca al revés), se aplica la sierra de calar al borde más cercano a la primera pieza y se aprieta el pulsador.

Se busca el enchufe más cercano y se procede a enchufar la sierra de calar.

Se repite la operación de aplicar la sierra, con la diferencia de que ahora funciona al apretar el pulsador.  Descubrirás la importancia de las gafas protectoras cuando la hoja de sierra salte hecha añicos al chocar contra el suelo. Efectivamente, debes apoyar el tablero horizontalmente sobre unas borriquetas que lo mantengan alejado del piso.

Se sustituye la hoja rota por una nueva (está en el estuche de repuesto que viene en la caja de la sierra).  Coge el cuadernillo de instrucciones y, si las sigues fielmente, podrás sustituir la hoja sin demasiados sobresaltos.

Entre unas cosas y otras, ya han transcurrido tres horas, es el momento de tomar un refrigerio para reponer fuerzas. Si eres de natural nervioso, no está recomendado el café; si eres de natural humano, no está recomendado el alcohol etílico, salvo que también quieras usar el metílico.

Ahora sí, cuando todo esté en orden, usa la sierra eléctrica para cortar las piezas. Es imprescindible que los cortes sean rectos, Gaudí era un genio, tú no (creo).

Coloca todas las piezas según se vayan a montar para asegurarte que no falta ninguna.

Corta las que te falten.

Mide y marca los lugares donde necesites taladros para meter los tornillos.  Es recomendable que el grosor del taladro no sea mayor que el del tornillo y jamás, jamás mayor que el diámetro de su cabeza.

Muy importante: Todos los taladros han de realizarse con la broca perpendicular a la superficie a taladrar.  Olvida las tentaciones creativas, un taladro oblicuo puede ofrecer una estética distinta pero es poco útil para el fin que perseguimos.

Ya tienes todas las piezas cortadas a su medida y todos los taladros hechos en su lugar exacto, llega el momento emocionante:

El Montaje:

Pacientemente, ve colocando cada pieza y atornillando los ensamblajes con firmeza.  Es muy importante haber pensado previamente qué piezas se montan primero y cuáles después; es muy desagradable deshacer el trabajo ya realizado por una imprevisión tan grave.

Cuando has terminado de apretar el último tornillo, colocas vertical el resultado y, con lágrimas en los ojos (si has usado gafas protectoras, no atribuibles al serrín), contemplarás orgulloso una fabulosa escultura de arte moderno donde debería haber una funcional estantería.

Hay mucha gente capaz de fabricar una estantería pero ¿cuántos genios hay capaces de lograr formas imposibles combinando trozos planos de vulgar aglomerado?  Muy pocos.  Constatas que eres un privilegiado y, cuando te recuperas un poco del subidón de autoestima, acudes a un comercio especializado, donde miras a los demás con desdén mientras colocas en el carrito el paquete con piezas e instrucciones para montar una estantería.  La experiencia ha merecido la pena.