domingo, 26 de octubre de 2014

Una reflexión que no va a gustarle a nadie


Como aficionado a la comunicación política, debo comenzar mostrando mi admiración por la estrategia, pericia, eficacia, eficiencia y contundencia, en resumen, Inteligencia aplicada por el equipo promotor de Podemos en su elaborada irrupción en el panorama político.  También debo destacar su cuidada utilización de la inteligencia emocional a la hora de elaborar y difundir sus mensajes y eso sí supone una aportación novedosa, muy de agradecer, en el ponzoñoso clima que nos rodea.  Ahora bien, a mi juicio, es lo único nuevo.

Las campañas de marketing, a lo largo de la corta historia de la publicidad, nos enseñan que, para obtener éxito en la implantación en el mercado de un producto parecido a los que ya existen, hay que cambiarle los nombres a todo lo relacionado con él y cuidar mucho que la apariencia externa sea radicalmente distinta.  Así, las asambleas ciudadanas de toda la vida, pasan a llamarse Círculos y, sus integrantes, sienten esa sensación de novedad y exclusividad de garantiza el éxito.

Mención especial merece la metodología empleada en esos Círculos concéntricos y en la fórmula empleada para la elaboración de su Programa Electoral.  Cualquier estudiante de Sociología habrá reconocido el proceso de una Investigación-Acción Participativa en la que se ha sustituido convenientemente la denominación de los pasos a seguir para lograr el mismo resultado:  Se convoca a los grupos con intereses comunes y se sustituye el clásico análisis DAFO por una recogida de quejas, ideas, propuestas y aportaciones que se ponen en común exponen en público para que todos las vean.  En vez de utilizar papelitos pegados en un panel (a veces sí), se deslumbra con el empleo de una aplicación informática que recoge y agrupa éstas por afinidades, señalando después el número de votos que ha obtenido cada una y, como resultado final, en vez de un flujograma que señale el rumbo a seguir, obtenemos un Programa Electoral. ¿Todo nuevo?

La denostada “vieja política” maneja con fluidez algunos usos que garantizan que, al final, salgan elegidas propuestas decididas de antemano y descartadas otras se consideren inconvenientes. Todo, por supuesto, barnizado con una capa de “democracia intachable”.  No es bueno ni malo, simplemente “es”.  Y en Podemos, también.

Al hablar de “vieja política” es inevitable aludir a otro término peyorativo como “Casta” que, aunque ha triunfado en su objetivo, queda bastante pobre en su comparación con el antiguo “Clase Social” que sería su sinónimo más cercano.  ¿Caprichos del lenguaje o mala fe?

Porque se considera “Casta” a cualquier persona fuera de la gregaria exclusividad de sus Círculos y se alude a la tendencia a la rigidez de las estructuras clásicas sin tener en cuenta que la organización interna de Podemos acabará copiando esas estructuras o no será.  No será porque una organización abierta y sin controles puede resultar de una pureza casi romántica pero, ya están viendo las orejas al lobo, también ser el hábitat de indeseables y manipuladores expertos, de rebotados o expulsados de formaciones de la “vieja política” que sepan llevar el ascua a su sardina en sus correspondientes ámbitos y conseguir sus objetivos bastardos.  Al parecer, ya se está atajando este problema con fórmulas copiadas a la “casta”.  Está todo inventado.

Fuera de estos hechos constatados, hay algo de me da verdadero miedo:   La creciente desafección política que afecta, sobre todo, a personas con menos de 40 años, cuyo reflejo fue el 15M, ha encontrado un oasis en Podemos y se encaminan hacia él con una sonrisa y mucha ilusión.  Si al final resulta ser un espejismo será una valiosa generación perdida para la política y eso es un lujo que nadie en su sano juicio se puede permitir perder porque, entonces sí, la auténtica “casta” compuesta por el poder económico-financiero y sus lacayos, carente del más mínimo escrúpulo, tomará las riendas sin nadie que le haga sombra durante muchos años.

Todos debemos cambiar (a mejor, se entiende) y las ideas y puesta en práctica de Podemos suponen, sin duda, un punto de inflexión para mejorar.  Ahora bien, si miramos detrás de los focos que nos deslumbran encontraremos unos cimientos muy parecidos a los que ya conocemos y llegará el momento de preguntarnos ¿el rey está desnudo?




14 comentarios:

javiermarcosangulo.blogspot.com dijo...

Un artículo bien escrito, estructurado y con una pregunta final para la reflexión muy importante.

Fernando Botica dijo...

Una reflexión, como todas las que realizas, brillante y acertada. Quiero creer que, a pesar de los riesgos que apuntas, es imprescindible seguir ese camino y explorarlo hasta el final.

Carmen Rita Alcalde dijo...

El articulo me ha emocionado, me he puesto triste ¿?. Si resulta en espejismo entonces tu pronostico se cumplirá, se perderan para la politica hombres y -para mi muy importante- mujeres, estas recien saliendo a lo publico, jovenes. Se perderá el 15M y entonces habrá de pasar mucho tiempo tiempo para que las cosas cambien. Ae comprenderá mi tristeza y mi temor a que eso pase, yo era así de joven en la decada de los 70.
Confiemos en que Podamos conseguirlo

GERMINAL CASTILLO dijo...

Análisis muy muy acertado. Suscribo!!!!

Vicente Jiménez dijo...

El término de casta fue acuñado por el periodista y comentarista histórico Enrique de Diego. No será una afirmación muy políticamente correcta pero es la pura verdad: lo comento porque este autor está en las antípodas de la ideología de Podemos, pero ahí está la realidad: Enrique de Diego inventó el término de casta parasitaria hace ya mucho tiempo. Me ha parecido que podía añadirse esta pequeña información adicional a tu brillante artículo.

Un saludo

Anónimo dijo...

Para todos sus votantes sin duda está desnudo, para los que miran con ojos de suspicacia como es mi caso, nunca creí en Mesías salvadores del mundo.. Màs me parecen charlatanes "vendemantas" en un Rastro donde todos quieren comprar, una campaña de publicidad vendiendo utopías, con perdón.

Vigne dijo...

volveré a leerlo con calma y te daré mi opinión
Saludos

Anónimo dijo...

Decirte que se te olvida decir que el término casta va asociado al término corrupción y que si la gente se vuelca con podemos es por que los que mandan en España son unos mafiosos y unos ladrones de lo público, día a día salen más casos.

gascuenha fidel dijo...

El análisis de fondo en tu comentario es acertado, pues como bien dices "todo esta inventado". Ahora bien, el proceso asambleario desde el principio era la base para empezar a organizarse y estructurarse políticamente, lo cual lleva a extrañarse de que se extrañen por la realidad de Podemos.
No pueden haber sorpresas puesto que es imposible torcer la voluntad de los afiliados, a no ser que estos se adocenen, lo que llevaría la responsabilidad de esas "sorpresas" a sus propias espaldas, reflexión que sirve también para los partidos actualmente en juego.
Han habido muchas generaciones perdidas yo pertenezco a una de ellas, la de la transición, ¿perdidas? NO. Las propuestas de Podemos las hacen los más jóvenes, pero las construimos llenos de ilusión hace 30 años otra generación, que hoy sigue ilusionada.

Anónimo dijo...

Creo que la metodología de Podemos es buena: atrae y fideliza. Van a crecer.
Si llevas razón, y al final caen en lo mismo será un trasposición de élites. No me disgusta.
El término casta creo que enfatiza más que el de clase social el hecho de que se perpetuan en el poder con favores entre políticios, empresarios y jueces.

mallorca dijo...

En Palma de Mallorca vivimos en pisos compartidos vinimos buscando trabajo y nos topamos con la generosa oferta de trabajos para forasteros (peninsulares) que nos tenian reservada la clase política enraizada en corrupción con imposibilidad de afianzar el puesto de trabajo, con condiciones precarias en donde el lo tomas o te vuelves a tu tierra se repetia a diario, donde la ferrea contratacion del amigismo dejaba afuera a los no elegidos.
Y me he de debatir a quien votare en las proximas elecciones o he de debatir si denuncio publicamente la clase politica que de clase no tienen nada.

Anónimo dijo...

Y según tú, que tenemos que hacer, seguir aguantando a estos mentirosos y corruptos politicos que tenemos? Yo creo que Podemos merece una oportunidad

Anónimo dijo...

Me ha sorprendido el tono de queja y atisbos de frustración que emanan en el artículo, a mi entender nada habitual en tus escritos, como si la puesta en marcha de una iniciativa como la de Podemos te creara más problemas que beneficios, porque aparte de no acertar en todo, seguro, lo que con su estrategia de actuación ha logrado ya, es poner en jaque la vieja política, la actuación rampante de un régimen corrupto, la destitución del borbón, de Rubalcaba, etc. hechos impensables hace seis meses, y que suponen ponerle fecha de caducidad a esta sirazón y desmantelamiento de un estado de bienestar, todo ello acompañado de una generación de ilusión e instrumentos para poderle dar la vuelta a este derrotero.
La ciudadanía nos damos los medios de participación política que podemos o elegimos en cada momento. Creo que corresponde dar un voto de confianza y ánimos para que la apuesta política que proponen tenga su oportunidad.
Esos problemas de adocenamiento sí que nos ha tocado vivir con la juventud de la transición, pero no sólo eso, sino que el análisis de la situación es más certero hoy, ya que difícilmente se venderá el momento actual, como el gran engaño como se vendió la transición, como si hubiese sido el modelo mejor y más democrático que incluso se tenía que exportar a otros países.
Los pueblos son sabios y hay que confiar en ellos. No queda otra vía. Demo=pueblo; cracia=poder. Salud

SaintMichael dijo...


"Los pueblos son sabios y hay que confiar en ellos"

De hecho, recientemente, el pueblo andaluz se ha pronunciado con sabiduría y democráticamente.