domingo, 12 de abril de 2015

Nuevos aforismos (3)


No es que el universo sea infinito, es que se repite mucho.

¿Quién dice que no soy modesto? Soy el tío más modesto del mundo.

A los 30 crees saberlo todo, a los 50 te lamentas de esos 20 años perdidos.

No tengo tantos lunares, es que tomo el sol por un colador.

Quien dice que es muy difícil comprender a una mujer no ha intentado inflar una rueda con un abanico y un embudo.

Muy bonito lo de mandar naves a Marte pero, para cuándo algo que permita cortarse cómodamente las uñas de los pies.

Deberíamos aprender de la lluvia: A nadie le gusta calarse pero todos deseamos que llueva.

Las alergias son como los golpes de estado: Hacerse daño a sí mismo para protestar contra la primavera.

¿Quién, de niño, no ha querido ser médico?  Vale, reformularé la pregunta.

Cuando llega el momento de construir la soberbia es mala compañera.

Tener una buena marca no te hace triunfar, si acaso, ir al dermatólogo.

Quien bien te quiere te hará reír varias veces al día (o/y la noche).

La duda hace girar el mundo.

La lucha de los de abajo contra los de arriba solo se dirime en las escaleras, la de los débiles contra los poderosos, en todas partes.

Cuando dijiste que querías vivir a mi lado no sabía que te referías a ser vecinos.

Cuando un gobierno considera “gasto” el presupuesto en Educación e “inversión” la compra de armas, el desempleo es su sitio.

No me preocupa con quién te metes en la cama, si acaso, lo que haces fuera de ella.

La música es el lubricante imprescindible para los engranajes de la vida.

La mentira es a la política lo que los zapatos al caminante; hacen más cómodo el avance pero conviene quitárselos antes que hagan herida.

En la vida, como en el tráfico, los retrovisores nos serán de ayuda pero hay que mirar siempre adelante.

No sé por qué, a los ayudantes de cocina se les llama “pinches” si se pasan el día cortando, cortando y cortando.

Sabes que te has encontrado con un genio cuando todos los mediocres miran para otro lado.

No desesperes, alguien desea escuchar tu voz

Si los ratones se organizaran, el gato tendría que tener colmillos hasta en el rabo.

En el amor, como en las deudas; cuanto más das, más te queda.





3 comentarios:

enric anega dijo...

Muy buenos. Son muy acertados. Espero ser de los primeros en leer tu libro.Un abrazo

Jesús Palomar dijo...

Ingeniosos y chispeantes. El aforismo es un género difícil, y tú lo haces muy bien.Enhorabuena.

Raquel Galan dijo...

Enhorabuena es complicado escribir los aforismos y me ha encantado...Espero que tu libro cundo lo publiques sea un exito y espero poderlo leer .Un beso grande