martes, 22 de marzo de 2016

¡MALDITOS!


Malditos

Malditos sean los que consideran la vida humana como una moneda para comprar sus caprichos, locuras o intereses.

Malditos sean los que desprecian las sonrisas, los logros, la felicidad o el calor que residían en el futuro de sus víctimas.

Malditos sean los que se rasgan las vestiduras, lloran lágrimas de diseño y muestran su rostro más adusto mientras las balas engordan su cuenta de resultados.

Malditos sean los iluminados de cualquier creencia que anteponen su alucinación divina al dolor terrenal.

Malditos sean los que ven en el caos, la oscuridad y la muerte una oportunidad para acaparar más poder.

Malditos sean los que odian, porque alimentan al monstruo que nos devorará a todos.

Malditos sean los que consienten, porque su pasividad cómplice es el elemento que necesita el mal para triunfar.

Malditos sean los que aprovechan el primer grito desgarrado para intoxicar la salud de la convivencia.

Malditos sean los que ven los grilletes como única solución.

Malditos sean los que, de tanto ojo por ojo, causan dolor ciego, indiscriminado  y estéril.

Malditos sean todos, que nunca encuentren descanso, que el frío de la muerte les hiele los huesos y jamás encuentren un gramo de calor en su eterno deambular por esa ciénaga húmeda y putrefacta en que quieren convertir el mundo, que nadie les sonría ni pagando, que se les sequen los ojos de buscar amor inútilmente.  Que les consuma un dolor sordo, íntimo y culpable.

Malditos.




3 comentarios:

rita ribeira dijo...

Genial Emocionante Mucho talento en explicar lo que sentimos Malditos dean

Angelica Perez dijo...

Me uno a tus letras. Malditos sean, Fermín.

Anónimo dijo...

¡ Malditos sean !