domingo, 21 de julio de 2013

¡He visto la luz...!


Vivimos en la opulencia, de otro modo no se explica que un producto de primerísima necesidad, como es la energía eléctrica, haya subido su precio un 80 % desde que comenzó la crisis.

Si no fuera porque confío ciegamente en nuestros próceres que, tras abandonar su vida política activa, se han incorporado a los consejos de administración de unas compañías eléctricas que, ellos mismos, contribuyeron decisivamente a privatizar, pensaría que éstas nos están estafando de mala manera con premeditación, alevosía, nocturnidad, choteo y todos los agravantes que contemple nuestra legislación.

A pesar de ser un tipo “corriente”, reconozco no estar muy puesto en temas de suministro eléctrico y, lógicamente, asumo con naturalidad decisiones adoptadas por gente que se ha pasado la vida administrando enchufes con prodigalidad.  No obstante, técnicos en la materia comentan, seguramente llevados por la envidia, que la luz que consumimos cuesta un 25 % de lo que pagamos.  Seguro que habrá una explicación.

Dicen que, además de la producción, el factor que más encarece nuestro recibo de la luz es el del transporte.  Mi mente enferma no puede sino ponerse a imaginar miriadas de sufridos trabajadores acarreando serones repletos de kilowatios de un lado a otro.  A las 8 de la mañana suena puntual el telefonillo: -¿Quién es? - El repartidor de la luz. - Déjeme 3 kilowatios y medio.  Y que sean buenos, que son para un enfermo...

Además de desempleados, que exportamos con éxito a todo el orbe, España es líder mundial en tecnología de energías renovables, que también exportamos y mucho.  Añadamos otro elemento, las condiciones geo-climáticas nos otorgan un enorme potencial en producción eólica (que ya supone un importante porcentaje de la producción) como en fotovoltaica (con un importante número de horas de sol, que no solo sirve para tostar guiris).

En los países de nuestro entorno triunfa una tendencia, denominada “autoconsumo”, consistente en que, ciudadanos o colectivos de ciudadanos, instalan paneles solares o/y molinos eólicos que producen electricidad por encima de sus cifras de consumo.  Esa energía se vierte a la red general y, los productores, solo recuperan la que necesitan dejando el superávit en la red eléctrica y, aunque se autoabastecen, abonando una cantidad significativamente menor por conceptos de almacenamiento y transporte.  Pues bien, las compañías eléctricas, en un incomprendido ejercicio de altruismo y con la complicidad del Bobierno, han decidido gravar el recibo de los díscolos productores individuales de modo que les salga más caro el collar que el perro y se vean obligados a volver al redil que nunca debieron abandonar.  ¿Quién dijo que el sol era gratis?

A eso debemos añadir el injustificado encarecimiento de la tecnología necesaria (infinitamente más barata en los países a los que la exportamos) y el torpedo en la línea de flotación de las Renovables que supone el fin de las ayudas públicas a su producción y la onerosa repercusión de esa mordida multimillonaria que han dado en llamar “déficit tarifario”.  Una ruina solo justificada por el “Si, buana” expresado por el ministro Soria cuando el poderoso lobby de las eléctricas puso los cojones encima de la mesa.


Cuenta el Génesis que Dios dijo “Hágase la luz”, lo que no refiere la Biblia es la cuantía del recibo que le clavó Endesa por autoconsumo.

4 comentarios:

metromero dijo...

Nadie ve la luz, todo el mundo tenemos cataratas

Anónimo dijo...

Contundente tu reflexión, hasta México llega información de que España utiliza nuevas formas de creación energética, pero ¿dónde quedaron esas tecnologías? No ayudan, entonces para que existen y para que tanto presumen de su uso.
Saludos!
@CuMiranda

Anónimo dijo...

Esas nuevas técnicas de producción que nombras son las renovables y si ayudan, de hecho pueden cambiar el sistema y liberar al hombre de esos grandes monstruos que nosotros mismos creamos, que son las multinacionales eléctricas y petroleras... Ahora el monstruo tiene derecho a revolverse he intentar morder(Por eso sube la luz en España) pero al final en monstruo o cambia o muere...

Javier Marcos dijo...

Fermín me temo que esto es un círculo que solo les sirve a los mismos, que inventan para sacarnos los dineros si o si. Cuando se está produciendo un tímido cambio en los automóviles para cambiar a energía eléctrica, que curioso, van y suben la luz- Estos siempre han sido unos mangantes y cuando inventaron la luz, al principio eran empresas públicas que la producían, transportaban y comercializaban, pero amigo mío llegó el apandador de turno he invento la luz privada...