domingo, 7 de febrero de 2016

Para los titiriteros, sólo cárceles de guiñol


Si España fuera un país normal, la compañía Títeres desde Abajo no volvería a ser contratada por una institución pública hasta que no ofrecieran un mínimo de calidad en sus espectáculos.  Si el clima político de Madrid no estuviera tan viciado por los que han mangoneado la ciudad durante siglos (con el honroso paréntesis de los años 80), la cagada de los programadores del carnaval hubiera quedado resuelta con el cese de su responsable técnico.  Pero, ni en un caso ni en otro, ha sido así.

Lo cierto es que la obra “La bruja y don Cristóbal” es mala de solemnidad y, a un público adulto, sólo le escandalizaría que sus responsables hayan cobrado dinero público por su representación, cuando no deberían haberlo hecho ni pagando.  Si a eso añades que se programó como espectáculo infantil, algo que sólo puede obedecer a la edad mental de quien lo hizo, ya tienes montada una completa escenografía para poder liar la de “Dios es Cristo” quedando, a mi juicio, en un ridículo absoluto.  Dando por cierto que la estupidez humana tiende al infinito, fue la propia Policía Municipal de Madrid quien detuvo a los titiriteros (hecho que tendría algo de justicia poética, ya que fue el ayuntamiento quien les contrató) pero, no por dejar patidifusas a las criaturas que lo contemplaban, sino por ¡Ole sus cojones! Enaltecimiento del terrorismo.

Para no parar esta espiral del absurdo, el juez de guardia de la Audiencia Nacional, se hizo eco de la propuesta del fiscal y dictó prisión para ambos aprendices de titiriteros, con un auto que no he leído pero que debe finalizar con un significativo: “Y también dos huevos duros.  Moc-Moc. En vez de dos, pon tres…

¿Nadie se ha parado a pensar en lo surrealista que es todo? Mejor dicho ¿nadie se ha parado a pensar?

Relativizando un poco, podríamos argumentar que, el contexto del Carnaval, es iconoclasta, rebelde, contestatario, burlón, inconformista, sacrílego o, incluso,  revolucionario por su propia naturaleza y si despojamos de adjetivos el concepto, nos quedamos lisa y llanamente con la Libertad de Expresión, un curioso derecho que se arrogan los que, a diario, lanzan sus ponzoñosas invectivas contra todo lo que no huela a naftalina franquista y que luego se rasgan las vestiduras cuando algún mandoble les llega en sentido contrario.

Si no fuera porque hay dos personas privadas de libertad, este vodevil chusco daría para muchos chistes y gracietas pero, lo cierto, es que hay dos hombres recluidos en un calabozo con un horizonte tan oscuro como incomprensible y miles de mentes inquietas haciendo cola metafóricamente a las puertas de la Audiencia Nacional por delitos de pensamiento.

Cuando Orwell ideó la Policía del Pensamiento para “1984” no pensó que, 70 años más tarde, en España se copiara, mejorara y perpetrara su modelo ficticio.


¡¡Libertad para los titiriteros YA!!

6 comentarios:

Francisco Conde Ros dijo...

¿Qué es invectiva?

Fermín dijo...

invectiva
Del lat. invectīva.
1. f. Discurso o escrito acre y violento contra alguien o algo.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

rita ribeira dijo...

Muy cierto lo que dices. Asusta bastante el transfondo tenebroso que se puede aprovechar de esta torpeza. Y dos personas en el calabozo con acusaciones gravisimas. Esta derecha aprovecha cualquier trivialidad para someternos.Un saludo

El Tío Pol dijo...

Desgraciadamente, es innegable que la estupidez humana es ilimitada. Lo que ocurre, es que a día de hoy, este hecho es más visible que nunca. No se muy bien si por fortuna, o por desgracia. En fin.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Yo creo que no es un problema de izda o derecha, es problema de la ley, que no es franquista, que yo sepa.Ha habido denuncia de los padres y de varios colectivos y partidos y la ley seguirá su curso.
Como estamos acostumbrados a ver burradas y no pasa nada pues choca que los hayan encarcelados, pero si a vosotros os hubieran matado a familiares, seguro que no pensabais que esto es libertad de expresión.Esto en apología del terrorismo de Alcaeda y de Eta simplemente.No se como puede haber gente que apoya el terrorismo y menos yijadista, no se que vais a ganar vosotros con esto y encima pensáis que sois muy progres y que estáis en posesión de la verdad

Fermín dijo...

Mi muy estimado amigo Anónimo: ¿Sabes de qué va la obra? ¿Conoces su argumento y en el contexto en el que aparece el dichoso cartel de ALKA-ETA? Si eso es apología de terrorismo, Blancanieves es una Oda al Bukake.
La obra en sí misma es de dudosa calidad y se representó en un horario inapropiado para un público que no debía verlo. ¿Eso es merecedor de cárcel? En absoluto. Es merecedor de que no se les vuelva a contratar y se dediquen a otra cosa.
Por cierto ¿qué tienen que ver las izquierdas y las derechas en el uso del Sentido Común? ¿Dónde está el apoyo al terrorismo en el artículo? ¿Quiénes somos esos "vosotros" que has cometido la osadía de juzgar y calificar?
Un abrazo cariñoso de alguien que sí firma con su nombre