domingo, 22 de febrero de 2015

¡Abracadabra!

Imagen extraída del bolg Hablar por no callar, de @martacelada

El gran mérito de los prestidigitadores es que, aunque sabemos que nos distraen con una mano mientras realizan su truco con la otra, seguimos cayendo una y otra vez.  Les admiro por ello.

Lo que, más que admiración, me produce una mezcla de estupor e indignación es que desde el Gobierno nos hayan montado un espectáculo que, por el derroche de medios, descaro y desvergüenza, haría palidecer de envidia a los más famosos magos de Las Vegas.  Así, la Secretaría de Estado de Alharacas y Fanfarrias, adscrita a Presidencia del Gobierno, tiene en cartel el show “Somos los mejores” desde hace meses pero, como todos los mensajes vacíos, tiene un gran defecto, tras los fuegos de artificio se les ve el truco.

Apoyándose pesadamente en el atril, el Presidente Rajoy sonríe ufano mientras nos cuenta que han creado 400.000 puestos de trabajo.  El regidor levanta el letrero que dice APLAUSOS y los presentes se rompen las manos con furor.  Veamos la verdad:  Ahora mismo hay inscritas 4.500.000 personas sin empleo, 300.000 más que cuando el Partido Popular llegó al poder.  A esa cifra sonrojante hay que añadir los 400.000 jóvenes que han emigrado en busca de un horizonte vital que España les negaba y un número indeterminado de personas que, hastiadas y deprimidas, han dejado de renovar su solicitud de empleo.  ¿Qué han hecho al respecto Rajoy y sus mariachis?  Aprovechar la situación para dar curso a las demandas de la Patronal y aprobar una Reforma Laboral que ha pasado por la picadora los derechos laborales, propiciando un escenario de precariedad brutal donde se ofrecen contratos por días u horas, con unos salarios míseros, que hacen que tener un trabajo no signifique salir de la pobreza extrema.  Eso sí, con una analfabeta funcional al frente del ministerio, cuya medida más conocida ha sido ponerse en las sabias manos de la Virgen del Rocío.  ¡Abracadabra!

El desguace programado de la Sanidad Pública continúa su programa sin pausa:  La privatización de hospitales, centros de atención primaria y servicios esenciales (laboratorios, lavandería, etc.) ha convertido nuestros impuestos en una fructífera fuente de ingresos para empresas, en muchos casos ajenas al ámbito sanitario, que ha puesto en la calle a decenas de miles de magníficos profesionales que, hartos de ser un juguete en manos desalmadas, han optado por irse a países de nuestro entorno donde, por cierto, se los rifan.  Se ha llegado a tal situación de mezquindad dolosa que, habiendo un medicamento de probada solvencia contra la hepatitis C, se permite un goteo intolerable de muertes de pacientes graves por causa, según dicen, del elevado coste del medicamento.  ¿Cuánto dinero supone el tratamiento convencional, las innumerables pruebas, los ingresos, trasplantes y, finalmente, los cuidados paliativos y el fallecimiento de esos pacientes?  Como en tantas otras cosas, mienten.  ¡Abracadabra!

La Educación Pública, no hace mucho de alta calidad, es la percha de los golpes presupuestarios:  Han prescindido de cientos de miles de profesores, eliminado programas, aumentado la ratio por aula a niveles de los años 70 y racaneando en dotaciones tan básicas como el papel.  Han elaborado una ley de educación, LOMCE, que hace aguas por los cuatro costados, que ha puesto en contra a toda la Comunidad Educativa, apostando por la enseñanza privada y concertada cuyos presupuestos públicos aumentan sin freno mientras, los de la pública, disminuyen en la misma medida.  Con un problema tan acuciante como la violencia machista, cuya solución a largo plazo es una educación igualitaria en todas las fases de la enseñanza, apuestan sin rubor a segregar por sexos, siguiendo al dedillo las precisas instrucciones de la Iglesia Católica, gran beneficiada en lo económico de la enseñanza privada.  Han hecho un guiño cómplice a la banca, convirtiendo los títulos universitarios en un híbrido de 3 años de carrera y dos de postgrado (master) que se pagarán a precio de oro mediante préstamos a estudiantes.  Son poseedores de tal ceguera que, consideran el presupuesto en Educación un gasto mientras la compra de armas está calificada como inversión.  ¡Abracadabra!

Ha abandonado a su suerte a las personas dependientes, convirtiendo el acceso a las magras ayudas, concedidas con cuentagotas, en una yimkana vergonzante donde, los parientes desesperados, ven con impotencia como muchos mueren sin haber conseguido siquiera ver avanzar un centímetro su expediente.  ¡Abracadabra!

Cuando hay cerca de tres millones de familias en situación de pobreza, el coste energético se ha disparado de forma incomprensible.  España dispone de una tecnología puntera en materia de Renovables que exporta al resto del mundo, dispone de unas condiciones envidiables para ser, prácticamente, autosuficiente y exportar energía pero, otra vez ¡Abracadabra! Dependemos de combustibles fósiles que llenan los bolsillos de las grandes empresas energéticas y sus dirigentes con remuneraciones que, en un país serio, serían delictivas.

Por último, y no menos importante, los casos de corrupción alcanzan los cuatro costados de nuestra geografía.  Se estima que, de no haberse producido, los efectos de la manida crisis hubieran sido casi imperceptibles y disfrutaríamos de un Estado del Bienestar modélico.  No ha sido así, al contrario, cada día aparecen nuevos y cuantiosos casos que ¡Abracadabra! En su mayoría han prescrito o se resuelven con penas irrisorias mientras nadie devuelve un céntimo.

Se acercan elecciones y ya preparan el truco final:  Una escenografía de cartón-piedra donde todo es bonito, todo funciona de maravilla, nadie habla del paro ni el resto de problemas y, en esas circunstancias, mejor vótales a ellos que lo han hecho tan bien.  En el caso de no querer votarles ya te están vendiendo una marca blanca y, si tampoco te convence, te dirán que te quedes en casa, que ya se ocupan ellos.


Estoy convencido que todos les hemos visto el truco y ¡Abracadabra! No solo perderán estrepitosamente sino que, muchos de ellos, darán con sus huesos en la cárcel.



7 comentarios:

Antonio Novo Medinilla dijo...

Estando de acuerdo contigo, quiero hacer hincapié que el desastre que vivimos viene desde la TRANSACCION de 1978,año en el que fuimos vilmente engañados. Donde todos los partidos se bajaron los pantalones para poder pisar moqueta. Vamos que se pasaron sus propios ideales por el forro. Necesitamos una Democracia formal, pero ya.

Fermín dijo...

Hola, Antonio. Un matiz: Democracia Formal es lo que tenemos, lo que necesitamos es Democracia Real.

Buen día.

Javier Marcos Angulo dijo...

Estoy muy de acuerdo con los dos.
Efectivamente la Transición No Transitada, es el modus vivendi de todos los disfrazados de políticos, y todos (o casi todos) se han aprovechado.
Lo que más rabia me da, si es que ya me quedan fuerzas, es que los ciudadanos en general, creo lo hemos permitido de alguna forma.
Espero y deseo que como bien decía José Luis Sampedro, estamos en el cambio y habrá que aprovechar el momento.
Gran artículo.
Saludos

Antonio Novo Medinilla dijo...

Para que exista democracia, debe haber : Separación de Poderes y Representatividad. Ahora carecemos de ambas. Estamos a años luz.

Goonzalo dijo...

Totalmente de acuerdo con el contenido. Los responsables de la situación somos nosotros mismos. Le diría a los ciudadanos que, antes de emitir un voto pensando en sus intereses particulares, lo hiciceran pensando en los de sus hijos y nietos. Ellos tienen todo el derecho del mundo a vivir en un país honesto y nosotros somos los que estamos permitiendo que unos políticos trepas y corruptos impidan el desarrollo de una democracia real. No será posible sii no empezamos por la separación de poderes.

jaume dijo...

mientras haya desigualdad,corrupcion y hambre...nunca se le puede llamar democracia..

enric anega dijo...

Es un aprendizaje de Harry Poter,però no le llega a la suela del zapato. Lo intenta ,pero cada vez nos hunde más.No tiene magia, ni tiene nada, pero hay esta, dando por culo y nos engaña pero les siguen votando. Que país de toros y Pandereta.Un abrazo Fermin