martes, 13 de agosto de 2013

Reflexiones en voz baja


Si ayer, de manera jocosa, hice mención de los juegos olímpicos de 2020 y su posible concesión a la ciudad de Madrid; un amigo me hizo ver que, la charlotada de Gibraltar, puede suponer los votos en contra de toda la Commonwealth y su área de influencia, hecho que reforzaría el britanofilia secreta que albergamos la mayoría de madrileños y nos daría la esperanza de disfrutar de más pan y menos circo.


Hoy declaran en la Audiencia Nacional, en calidad de testigos, los exsecretarios generales del Partido Popular, Francisco Álvarez Cascos y Javier Arenas Bocanegra.  ¿Está ya preparada la “masa enfervorecida” que; igual que aclama a reyes, papas y futbolistas; grita, denuesta y abochorna a los personajes de actualidad de naturaleza indigna? ¿Se puede considerar un ensayo general previo a las comparecencias de Cospedal y, sobre todo, de Rajoy?


Hablando de comparecencias ¿Qué versión de Álvarez Cascos veremos hoy: la tranquila, mesurada, reflexiva, conciliadora y colaboratriz que, desde el PP, insinúan o la del iracundo dóberman sin nada que perder, que no aguanta una avispa en un párpado, que todos conocemos y que hará las delicias de los reporteros de tribunales?


Media España está de vacaciones, Gobierno incluido, pero hay un colectivo que nunca descansa sea cual sea la fecha del calendario y con independencia de la meteorología favorable o adversa: Los bancos.  ¿Cuántos desahucios de personas sin recursos, avasallados por la monstruosa estafa que llaman crisis, están siendo expulsados de sus viviendas en el mes de agosto?  Que no se nos olvide, ellos son los que sufren.


Hablando de bancos; empiezan a proliferar las cifras (descomunales) de beneficios obtenidas en el primer semestre por el sector financiero.  Entre ellas, están las de los grandes bancos que, oficialmente, no han dispuesto de dinero público para el saneamiento de sus cuentas (en la práctica sí y mucho) y están las de entidades cuyos ruinosos cimientos han sido reforzados con nuestro dolor de riñones.  ¿Cuándo van a empezar a devolver el dineral recibido?  ¿Va a ir a la cárcel algún gestor manirroto y/o aficionado a lo ajeno?  ¿Les hemos hecho una generosa donación a fondo perdido sin saberlo?  ¿Qué hay de cierto en los rumores que insinúan que el Monstruo quiere más comida?  ¿Dónde está de Guindos?



Si es cierta esa bonanza económica que “Nosferatu Montoro” adivina en lontananza, quiero pensar que, las primeras medidas a adoptar, irán en la línea de prestar ayuda económica a los millones de personas sin empleo que carecen de todo tipo de prestación, al numeroso y frágil colectivo de Dependientes que se han visto abandonados a su suerte por todas las administraciones y las PYMEs, zarandeadas a diario por la cicatería bancaria, la legislación obstuctiva y la práctica imposibilidad del cobro de deudas que las tiene cianóticas perdidas.

1 comentario:

Francisca Alemany Hernandez dijo...

Que hermosos sueño, pensar que nuestro eficiente gobierno tras el fracaso social de salvación de financieras, decidiera gobernar por y para el pueblo.
Ayudas sociales, inversión en empleo, educación, sanidad....

Despierta sigues en España, jajaja

Maravillosas entradas te felicito.

Frana