viernes, 9 de agosto de 2013

De inspiración, trabajo y empleo


Quienes trabajamos, con más o menos acierto, en el campo de la creación tenemos nuestras manías y liturgias varias y achacamos los golpes de inspiración a la poderosa influencia de las musas.  Según esta tesis, las ideas brotan con generosidad en presencia del ser amado, encendiendo un cigarrillo, a una hora determinada del día (o la noche), con una luz concreta o combinando varias de estas circunstancias.

Nuestro amado Gobierno (¿Bobierno?), está compuesto por seres, en origen, humanos y, como consecuencia, sujetos a las veleidades de la inspiración a la hora de pergeñar ideas que faciliten la consecución de los objetivos marcados.  También, la afluencia de estas ideas, está condicionada a la presencia de seres, situaciones o circunstancias que abren la espita y brotan como un torrente de un tiempo a esta parte, destructor de todo lo que encuentra a su paso. 

En estos eternos 19 meses de mandato Rajoyano, hemos comprobado que la presencia de Ángela Merkel, la Comisión Europea, el FMI, la patronal bancaria, las Eléctricas, la Conferencia Episcopal o, como en el caso que nos ocupa, la CEOE surten de proyectos a un incansable Consejo de Ministros que se aplica con esfuerzo a la tarea para no defraudar a sus musas particulares.

La CEOE está teniendo un papel determinante en las actuaciones gubernamentales supliendo, con sus iniciativas, la incapacidad manifiesta (por causas naturales o sobrevenidas) de la Ministra de Empleo.  Así, fue determinante, su dictado al oído correspondiente, para la perpetración de una Reforma Laboral cuyas propuestas para reducir el desempleo pueden resumirse en: Arrancarnos los dientes para que podamos comer.

Ahora, la patronal empresarial, utilizando como escudos humanos para su chantaje los seis millones de parados, se descuelgan con otra solución creativa que, sin duda, será escuchada con atención por el destinatario de turno:  Obligar a los trabajadores a cambiar su modalidad de contrato, de uno indefinido a tiempo completo por otro a tiempo parcial, siempre que se den unas condiciones objetivas que ya redactarán a su capricho.

Dicho de otro modo:  El único derecho laboral que estamos en condiciones de consentir, de momento, es el de no aplicar el látigo (de modo literal) para aumentar la producción, todo lo demás es un lujo prescindible.

En unos momentos en los que los salarios han descendido, por primera vez en la historia contemporánea, en la misma proporción que han aumentado las cifras de beneficios empresariales; nos vemos ante la tesitura de disputar un partido de fútbol en el que un equipo compite con 20 jugadores y 3 balones y el otro con 8 famélicos futbolistas que dan patadas a una botella de leche vacía.  Equidad a carta cabal, se llama eso.

Se atribuye a Picasso un adagio que reza así: “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”.  Si eso es cierto, con el Gobierno (¿Bobierno?) que tenemos, aún podemos albergar esperanzas...



3 comentarios:

Javier Marcos dijo...

Con la penetración de la reforma laboral, si he dicho penetración, nos han jodido pero bien.

Javier Marcos dijo...

Con la penetración de la reforma laboral, si he dicho penetración, nos han jodido pero bien.

@khristtinie dijo...

Desde que ha llegado el #BobiernoDelPP Nos han jo... bien jodi..