domingo, 4 de marzo de 2012

LOS DOMINGOS HAY QUE PENSAR EN LA IGLESIA ¿NO?



No seré yo quien discuta la impagable labor que realiza la Iglesia: Siempre que ha habido algún conflicto, alguna guerra, algún poderoso que ha impuesto su fuerza contra el débil; ahí ha salido la Iglesia en auxilio del vencedor.  Siempre.  Ya puede llamarse absolutismo, Franquismo, fascismo, nazismo, dictaduras de Latinoamérica o de los Mercados; los uniformados de negro han dado su apoyo incondicional al asesino de turno… sólo condicionado a tener la exclusiva en el gobierno de los “asuntos del alma”.  Poca cosa.

Sigmund Freud concluyó que todos los actos realizados por el ser humano están determinados por la realización del deseo sexual y basó el sicoanálisis en esa tesis.  Orgulloso se pavoneaba con su descubrimiento por bandera.  Iluso.  Hace 1000 años que la Iglesia hizo el mismo descubrimiento y, durante este tiempo, ha hecho y deshecho a voluntad con todo alma, inocente o no, que caía en sus manos.  Las confesiones siempre hurgaban en los pecados contra el sexto y se jugaba con las personas en función de sus apetencias y aficiones, siempre con la premisa del papel subyugado de la mujer a la voluntad masculina.  Si controlo tus deseos, te controlo a ti.

A mediados del siglo XX todo cambió, la segunda guerra mundial y la escasez de mano de obra para las fábricas de armamento llevaron a la mujer a la cadena de montaje y, una vez finalizada la contienda, se quedaron en allí.  Que una mujer trabajase le dotaba de una independencia desconocida hasta entonces.  La revolución sexual era sólo cuestión de tiempo.  La comercialización, ya en los 60, de la píldora anticonceptiva supuso otro escalón en la liberalización de los derechos de la mujer que, ya sin el estigma del embarazo, podía competir con el hombre en igualdad de condiciones y la instauración del derecho al aborto terminó de romper las cadenas de la sorda esclavitud femenina.

Esta situación se dio en primer lugar en Norteamérica, de mayoría protestante, y se extendió como la pólvora a la Europa cristiana.  Los cimientos del poder de la Iglesia Católica se tambaleaban desde el momento en que perdían influencia sobre la actitud individual de los fieles.  Se había roto para siempre el binomio triunfador durante mil años:  Servilismo con el poderoso y disciplina implacable para con el débil.  Siempre les quedaría la oscura y tradicionalista España. 

El nacional-catolicismo imbuyó en la mente de los escolares españoles el Temor de Dios, el papel secundario de la mujer en la historia y, por lo tanto, en el día a día.  Su misión era ser “El Reposo del Guerrero” y así era hasta la llegada de la televisión.  Trataron de censurarlo todo pero no se podía poner puertas al campo:  Las películas extranjeras, aún con una censura feroz, trajeron la existencia de otro modo de vida y los testimonios de los millones que se vieron forzados a la emigración no hacían sino aumentar la leyenda.  En otros países había mujeres que, no sólo mandaban, gobernaban.  Escandaloso.

La democracia ha actuado con la Iglesia como un veneno lento:  La mujer tiene, al menos legalmente, los mismos derechos que el hombre.  La mujer puede trabajar libremente y no es obligada a abandonar su trabajo cuando se casa, como en el franquismo.  La mujer tiene libre acceso, pese a las pataletas cardenalicias, a los anticonceptivos.  Se legaliza el divorcio y, aunque restringido, el aborto.  ¿Qué les queda?  Un menguante número de creyentes y practicantes de rancia ultraderecha y edad provecta, que deja los templos semidesiertos.  Los templos y los confesionarios.  Ya no hay influencia con la base.

¿Sigue el contubernio con el poder?  Si.  Sin duda.  La Derecha y su pulsión de control de las voluntades es una aliada estratégica de la Curia y la socialdemocracia del PSOE responde acomplejada a cada embestida pública: De cara a la galería amenaza con cortarles las alas y por la espalda les aumenta la subvención.  Patético. 

Es la misma Iglesia que permitió los abusos sobre niños, la misma que defendió la sumisión de la mujer ante el maltrato machista y la misma que ahora sale a la palestra a hacer una defensa de la Reforma Laboral que deja la CEOE en un grupo timorato.

Vivimos atenazados por una crisis que, aunque de naturaleza financiera, tiene a los trabajadores agarrados por donde más duele:  La ausencia de horizonte de futuro.  Una de cada cuatro personas en condiciones de trabajar no podrá hacerlo y la mitad de los jóvenes sólo tiene delante un telón negro.  Nos imponen unos esfuerzos sobrehumanos que no sabemos si seremos capaces de realizar y la Iglesia pone el grito en el cielo porque… se rumorea que podrían pagar impuestos por sus enormes (en cantidad y tamaño) propiedades.  Vale, de acuerdo.  Vosotros lo habéis querido.

Si pagaran IBI, la estimación es de recaudar entre 2.000 y 4.000 millones de euros.  Si se rescinde el Concordato, de hace 33 años, y se les desmonta el chiringuito societario que ocultan, el ahorro sería de 14.000 en adelante.  No digo más.

La Educación a las escuelas, como derecho público.

La Religión a las iglesias, como opción privada.

Hacienda somos todos porque SU reino también es de este mundo.

5 comentarios:

©Lola dijo...

Fermín, gracias ;)

Nadin dijo...

Simplemente GENIAL Gracias por poner palabras a ese sentimiento compartido

Miguel de Torre dijo...

Muy buen post, a mi entender haz rezado un poco en bajo,aunque clarito de entender.Un saludo.;)

Anónimo dijo...

Genial como siempre salud compañero. @gustavoeial

María Riba de Lago dijo...

Fermin, has puesto el dedo en la llaga... A ver cuantos más se dan cuenta. Gracias!