sábado, 20 de abril de 2013

Hablando en serio, eso se llama ROBAR.



Llamadme pijotero si queréis pero hay una práctica muy extendida, en el tiempo y en el espacio, que me molesta profundamente.

Responde fielmente a la definición de Círculo Vicioso y, aunque sus pautas de funcionamiento son sencillas, hacen falta grandes dosis de desfachatez, una maquinaria bien ajustada, complicidad dolosa de todas las personas, entidades y estamentos que intervienen y, sobre todo, una carencia absoluta de criterios éticos en todos los eslabones de la cadena:

Una administración pública, en cualquiera de sus niveles, saca a concurso la realización de unas obras, suministros o servicios.

Previamente, han mantenido contactos con alguna empresa afín con la que han acordado un sobrecoste y, los pliegos de condiciones, se adaptarán como un guante a la plica presentada por esta para garantizar la adjudicación (si otra empresa presenta un precio más bajo, la puntuación final se compensa mediante criterios subjetivos como mejoras, capacidad económica, etc.).

Una vez adjudicado el proyecto, la empresa en cuestión, abona al partido, personas o testaferros, pactados previamente, las cantidades acordadas mediante una fórmula opaca a la hacienda pública (casi siempre en efectivo y, si se trata de grandes cantidades, en cuentas ubicadas en paraísos fiscales).

El perceptor o perceptores del dinero descuenta la cifra que le corresponde como mordida o comisión, reparte cantidades menores entre quienes han tenido conocimiento de estos manejos y destina el resto (un porcentaje variable que oscila entre el 30 y el 50 % del total) a sufragar gastos de difícil justificación del partido en cuestión o lo divide en pequeñas cantidades que no disparan las alarmas del fisco y lo infiltra en las cuentas legales.

Si el sistema ha funcionado sin sobresaltos, se preparan próximas adjudicaciones o se contacta con otras administraciones para repetir el procedimiento sin levantar excesivas sospechas y vuelta a empezar.  En todos los casos, obran investidos de una pátina de honorabilidad a prueba de acusaciones y no dudan en acudir a los tribunales a la menor insinuación a la vez que se destruyen las pruebas.  En resumen, actúan con una impunidad casi perfecta.

Todo el entramado, a veces, podría despertar la simpatía que, en nuestras latitudes, se tiene por el pícaro pero, no debo ser de por aquí, a mí me toca mucho los cojones.

Todo ese dineral que desaparece a gran velocidad es DINERO PÚBLICO, de todos.  Esos millones que se reparten sin rubor proceden de los impuestos que pagamos nosotros.  El botín (con minúscula) que llena bolsillos bastardos bastaría para minimizar los recortes de servicios públicos que nos aplican un día sí y otro también y, para más inri, les sirve de justificación a la hora de malvender las joyas de la corona a las empresas de sus amiguetes (con el consiguiente porcentaje de por medio).

Hablando en serio, eso se llama ROBAR, quien roba es un LADRÓN y su destino natural es la CÁRCEL. 

7 comentarios:

IGNACIO ESCRIBANO dijo...

SI, LA TRAMA es perfecta, los beneficios suculentos, la admiración popular total, el ascenso o promoción en tu entorno social, asegurado.
LADRONES AL PODER, ah no, para que exaltarlo, si ya están.
Magnífico. un saludo.

javier gonzalez dijo...

Exactamente así es como funcionan (con alguna que otra variante). El asunto en cuestión es más que preocupante. Pensemos en las obras del AVE; por tramos, multitud de empresas, cantidades desorbitantes de dinero, expropiaciones por interés general y los daños que van dejando detrás son incontables. Luego se rasgan las vestiduras, cuando se habla de expropiar viviendas temporalmente.
Del próximo mes de octubre, no puede pasar. Saludos Fermín.

ANTONIO UTRERA RECIO dijo...

Esta ha sido la práctica habitual en la administración española de toda la vida y de la que proceden las grandes fortunas del país, cuyos poseedores como muy bien dices, son gente muy honorable. Nosotros, los que pagamos, somos unos muertos de hambre.

Anónimo dijo...

¡Ojo!que no siempre son los políticos los que se aprovechan del sistema.Si me apuran,son los menos(suelen estar una temporada sólo)...ahora bien,LA PROVERBIAL RED DE FUNCIONARIOS IMPRESCINDIBLES (en sus distintos grados)PAR.A LA ADJUDICACIÓN DE UNA OBRA,SERVICIO O CUALQUIER OTRA COSA QUE COMPRTE BENEFICIO...A ESOS (tan puros y silenciosos)NO LOS CONTROLA NADIE Y SON LOS MAYORES ARTÍFICES DE LA MANGANCIA...CREÁNME...SON MUCHÍSIMO MÁS ESTOS QUE LOS OTROS QUE ESTÁN CUATRO DÍAS EN EL PUESTO Y LUEGO SE VAN PARA SU CASA

Prudencio Hernández Jr. dijo...

Como dijo anónimo.. Creo que lo que se llevan la grande durante años son los Pinches que todos sabemos pero no denunciamos..denunciar casos así es ser el escarnio publico.. y pasar a ser un soplón.. entonces la fácil que se la lleven si a mi no me joden..que me importa que afanen/roben. Así estamos en Uruguay en un circulo vicioso de estafadores y estafados..y mirones..

angeles dijo...

Los politicos se dedican a la politica, a uno o ninguno, se le conoce vida laboral anterior a la politica. Posterior si, como alto directivo de una empresa privatizada, o que milagrosamente consigue todas las adjudicaciones publicas.
Confundes funcionario (profesor, medico, bombero, cartero, trabajador del 112....) Con enchufado politico ( asesor o directivo de empresa o publica o financiada con dinero publico).
Curioso es que en una empresa privada haya un jefe por cada 10 o 20 trabajadores, y sin embargo en la publica haya un jefe por trabajador o a lo sumo, uno por cada dos trabajadores.

José Antonio Jiménez Vega dijo...

Aeropuertos sin aviones, lineas de AVE sin pasajeros, autopistas no rentables... ¿Quién hacía los estudios de viabilidad? Aquí lo que importaba era llenarse los bolsillos.

Un saludo Fermín @gonzaloboon