sábado, 7 de junio de 2014

¿Por qué un referéndum?


Recuerdo, con absoluta nitidez, las imágenes en blanco y negro de las reuniones que mantuvieron los llamados “Padres de la Constitución”, los años 77 y 78.  Todos iban impecablemente vestidos con traje y corbata y se sentaban alrededor de una mesa alargada con sus carpetas repletas de papeles.  Ninguno de ellos, en ningún caso, iba ataviado con un mandilón de hule ni aparecían provistos de martillo y cincel.  Este hecho confirma mis sospechas de que la Constitución Española de 1978 no está grabada en piedra y, en consecuencia, es susceptible de admitir los cambios que la sociedad, 36 años después, considere necesarios.

Partimos de la base, admitida por todos, que la situación socio política en aquellos años convulsos nos obligó a aceptar los múltiples tentáculos de un pulpo gallego y uniformado como animal de compañía pero, hoy, solo está en el recuerdo de un grupo reducido de nostálgicos aunque, eso sí, todavía con elevadas cuotas de poder.

El caso es que, lo que primero fue un murmullo, ha devenido en un clamor que exige una adaptación de nuestra Carta Magna a los nuevos tiempos.  El sector conservador de nuestra sociedad, que en ocasiones más parece arqueológico, aduce que no es el momento pero ¿cuándo lo es?  La abdicación de un monarca que, discusiones aparte, cumplió su función, abre la puerta para terminar con ciertos anacronismos que deben ser desterrados de la Ley de Leyes y debe hacerse ahora.  Porque sí es el momento.

El artículo 92.1 señala que “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”.  Veamos qué decisiones políticas debieran ser sometidas a ese referéndum que pondría a nuestro país en el S XXI:

Modelo de Estado:  ¿Queremos seguir formando parte de una Monarquía Parlamentaria en la que el Jefe del Estado forma parte de una dinastía por herencia de sangre o queremos elegir a la persona que, durante un tiempo estipulado, ostente la máxima representación de los españoles?
¿Queremos seguir con un modelo de Estado Unitario, dividido en comunidades autónomas, o constituir una República Federal en la que cada estado tenga funcionamiento autónomo con legislaciones decididas y aprobadas por ellos?

Estado laico:  Las creencias religiosas pertenecen a la esfera personal de cada individuo y el marco general debe estar desprovisto de cualquier connotación o influencia propia de una confesión religiosa.  La financiación de éstas correrá a cargo de sus fieles y, el patrimonio artístico y cultural histórico será gestionado por el Estado.

Prioridades:  La prioridad básica del Estado es conseguir el bienestar de los ciudadanos y la prestación de unos servicios públicos universales, gratuitos y de calidad, por encima de otro tipo de intereses.  Cualquier duda sobre como administrar los recursos del Estado se regirá por este principio.

División de poderes:  Los poderes del Estado; Legislativo, Ejecutivo y Judicial; serán independientes entre sí.  Se establecerán las medidas necesarias para evitar injerencias indeseadas entre ellos.

Principio de igualdad:  Todas las personas, con independencia de cualquiera que sea su condición, serán iguales ante la Ley.  El Estado garantizará el ejercicio de sus derechos y sus obligaciones.

Ley Electoral:  Se aplicará un modelo que garantice la representatividad real bajo el principio de “un ciudadano, un voto”, eliminando cualquier elemento que distorsione la efectividad de este principio.

Probablemente existan muchas más modificaciones que puedan producirse pero, con éstas, me daría por satisfecho.

¡¡REFERÉNDUM YA!!




7 comentarios:

Javier Marcos Angulo dijo...

Fermín suscribo todos los puntos y sobre todo tenemos que presionar continuamente que se realice un REFERÉNDUM.
Un abrazo, amigo

Vladimir693 dijo...

Hoy sencillamente, te has superado

Completamente de acuerdo hasta la última coma

J.L.Magaz dijo...

El derecho a decidir es ejercer la democracia, algo que muchos créen que solo es ir a votar cada 4 años. REFERENDUM YA !!!

Vigne dijo...

El valor político de pedir un referéndum va mucho más allá de la posibilidad de que se celebre. ¿Por qué? Mi contribución al debate: "¿Es un error pedir un referéndum sobre la monarquía?" http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2014/06/es-un-error-pedir-un-referendum-sobre.html
Saludos Fermín

javier gonzalez dijo...

Pienso que por sus miedos e inseguridades, están perdiendo la oportunidad histórica de legitimar la monarquía, no tendrán una oportunidad mejor, ese referéndum, independientemente del resultado, sería el inicio de la reconciliación de las dos españas. Al no hacerlo, están negando el derecho y la posibilidad a esa reconciliación. Deberían ser juzgados por traición y poner en peligro la paz de los Españoles. Suscribo todo y particularmente, la separación efectiva de los poderes. Un saludo.

Unnovox dijo...

Un referendun ahora posiblemente lo ganara la Monarquía y quedaría así justificada para 100, 1000 años, a no ser que el Rey hiciera gala de su 'inteligencia Real' y huyera bajo cruces y bastones.
Afortunadamente esto no será así y quizá precipite una peremne 'guillotina' a la Corona. La estupidez politica española es excelencia.

Unnovox dijo...

Un referendun ahora posiblemente lo ganara la Monarquía y quedaría así justificada para 100, 1000 años, a no ser que el Rey hiciera gala de su 'inteligencia Real' y huyera bajo cruces y bastones.
Afortunadamente esto no será así y quizá precipite una peremne 'guillotina' a la Corona. La estupidez politica española es excelencia.