jueves, 6 de diciembre de 2012

PRIMUS INTER PARES




Tal y como anda el patio, se confirma que son malos tiempos para la lírica (algún que otro bardo se ha visto obligado a comerse la lira), malos tiempos para quienes hemos nacido, crecido y nos reproducimos (o lo intentamos) en el seno de la clase trabajadora, malos tiempos para quienes venimos dotados de serie con esa condición que se ha dado en llamar Conciencia Social y nefastos tiempos para la confianza en las instituciones del Estado que nos deberían amparar y se han (las han) vuelto en nuestra contra.  Tétrico panorama.

Pero, como decía el maestro Gila: “El caballo no lo venden suelto, viene con carro y con moscas” y en una situación de penuria social, como la que atravesamos, también son malos tiempos para esos estamentos dotados de una generosidad y altruismo sin límites: Notarios, registradores de la propiedad, mercantiles, etc.

El ínclito Mariano Rajoy, que nos bobierna con mano de hierro, que se torna meliflua en contacto con la casta dirigente, no puede consentir que sus iguales (él es Registrador de la Propiedad) vean menoscabada su capacidad para generar ingresos y, como consecuencia, reducido su tren de vida al humillante nivel de un simple trabajador por cuenta ajena.  Debía hacer algo y debía hacerlo pronto.

Puesta en marcha la maquinaria implacable de esquilmar terrenos inexplorados, ha encontrado su El Dorado particular en la vasta colección de trámites que los humildes (y no tan humildes) ciudadanos realizamos en el Registro Civil.  ¡Eureka!

Así, cada persona está obligada, en el transcurso de su vida, a inscribir, entre otras cosas, nacimientos, bodas, divorcios, cambios de domicilio, testamentos o, en su momento, la muerte.  Asegurados cuarenta y siete millones de clientes, que acudirían varias veces en la vida, el beneficio está garantizado y, ahora, hay que encontrar la fórmula que permita explotar esa mina de diamantes por sus concesionarios.  Se privatiza y punto.

Atentos pues a nuestras pantallas porque no tardará en perpetrarse el enésimo capítulo de este expolio al ciudadano y, me pregunto, cómo van a explicarlo si no pueden aducir el déficit, la crisis, o la herencia recibida ya que el mecanismo será simple pero implacable: Yo, ciudadano, te entrego a ti este dinero, por imperativo legal, para que lo amases y hagas con él lo que se te ponga en el forro de tus caprichos.  Dinerito limpio.

Dicen las malas lenguas que, este año, notarios y registradores se han abstenido de sufrir el oneroso gasto de la Lotería de Navidad ¿Para qué? Si tienen asegurado el Gordo de los gordos.

No sé si nos privatizarán la vida pero sí lo que nos suceda en ella…

4 comentarios:

juan merkader dijo...

Fermin esto lleva mal camino, lo privatizarán todo. Gallardón pasaba por ser el mas progre del gobierno y destaca como alumno aventajado de la derecha más rancia. Todavía quedan 3 años, miedo me da. Saludos.

Fermín dijo...

Gracias por tu comentario, Juan. Cualquier día legislarán para que nos cuelguen por los pies y dirán que crean empleo con los que recojan las monedas que caigan...

Juan A Martin dijo...

Eres Buenimo, Comentandonos como nos están ó nos quieren Privatizar hasta la misma vida Nuestra #BASTAYÁ

Fermín dijo...

Gracias Juan, la situación no es para menos